Lapataia quiere masificar su dulce de leche

El tambo Lapataia adquirido por la princesa Laetitia d’Aremberg hace poco más de un año y famoso por su dulce de leche, se propuso, además de ser un punto de atracción turística en Punta del Este, tener retorno como establecimiento. Carlos García Arocena quien lleva las riendas del establecimiento, nos contó en la fiesta de lanzamiento de la temporada (fue organizada por la empresa que montó este año Marcos Grolero) que además de toda la inversión en infraestructura, ya tienen seis productos nuevos entre quesos, alfajores, mermeladas, bombones, artesanías y merchandising, además de nuevas actividades educativas para chicos y un sendero para avistamiento de aves.
También nos adelantó que en marzo estarán llevando al mercado un dulce de leche con la marca Vaquita en envase plástico para atacar el público masivo, y anunció un acuerdo comercial con Mc Donald’s para proveerle dulce de leche para todos sus productos. A propósito desarrollaron el Mc Flurry Lapataia, un Mc Swing con trozos de dulce de leche sólido Vaquita. El tambo produce unos 7.000 kg de dulce de leche por mes entre las marcas Lapataia y Vaquita. Este verano, la frutilla de la torta son los shows de Bosquimanos Koryak (16 y 17 de enero) y su ya clásico festival de jazz (19 y 20 de enero).

“Uruguay es hoy uno de los mejores países del mundo para planear inversiones a largo plazo” (Román Viñoly, CEO de Integrated Development)

(Por Cecilia Presa) El empresario reflexiona sobre por qué el país se volvió un lugar estratégico para invertir, cómo nació Médano —un edificio de 50.000 m² que busca redefinir el residencial de alta gama en la costa— y qué aprendizajes de su padre el arquitecto Rafael Viñoly están guiando la nueva etapa de la empresa.

José Cujó, contratista principal del último proyecto de Rafael Viñoly: Médano by Viñoly, un desafío técnico y simbólico en El Pinar

(IN Content) La constructora uruguaya José Cujó S.A., con más de 70 años de trayectoria, participa de la construcción de Médano by Viñoly, la obra residencial que representa el último diseño del arquitecto Rafael Viñoly en vida. Ubicado en la entrada de El Pinar, el desarrollo se caracteriza por su exigencia técnica y su dimensión simbólica, situando a la empresa al frente de una obra de gran complejidad en el mercado uruguayo.