Lapataia quiere masificar su dulce de leche

El tambo Lapataia adquirido por la princesa Laetitia d’Aremberg hace poco más de un año y famoso por su dulce de leche, se propuso, además de ser un punto de atracción turística en Punta del Este, tener retorno como establecimiento. Carlos García Arocena quien lleva las riendas del establecimiento, nos contó en la fiesta de lanzamiento de la temporada (fue organizada por la empresa que montó este año Marcos Grolero) que además de toda la inversión en infraestructura, ya tienen seis productos nuevos entre quesos, alfajores, mermeladas, bombones, artesanías y merchandising, además de nuevas actividades educativas para chicos y un sendero para avistamiento de aves.
También nos adelantó que en marzo estarán llevando al mercado un dulce de leche con la marca Vaquita en envase plástico para atacar el público masivo, y anunció un acuerdo comercial con Mc Donald’s para proveerle dulce de leche para todos sus productos. A propósito desarrollaron el Mc Flurry Lapataia, un Mc Swing con trozos de dulce de leche sólido Vaquita. El tambo produce unos 7.000 kg de dulce de leche por mes entre las marcas Lapataia y Vaquita. Este verano, la frutilla de la torta son los shows de Bosquimanos Koryak (16 y 17 de enero) y su ya clásico festival de jazz (19 y 20 de enero).

¿Qué tan grande es el “enchufe” del “China Zorrilla”? El Puerto de Colonia prepara una infraestructura de carga de 16 MW por US$ 20 millones

(Por Antonella Echenique) El ferry eléctrico de Buquebus podrá cargar del 20% al 80% en unos 40 minutos, con una potencia de hasta 16 MW y una demanda que puede alcanzar los 40 MWh. A su vez, el buque contaría con más de 5.000 módulos de baterías de iones de litio, con un peso total estimado de entre 250 y 300 toneladas. UTE ejecuta obras de infraestructura eléctrica por unos US$ 20 millones en el Puerto de Colonia, mientras la ANP amplía la terminal para recibir hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos por viaje. 

Surf chic en el campo: así es el hotel que creó una playa a 100 km del mar

A más de 100 kilómetros del mar, nos despertamos, abrimos las cortinas y vimos romper las primeras olas del día desde nuestro balcón. Había tablas, arena y surfistas esperando para entrar al agua, pero estábamos en Porto Feliz, en pleno interior de São Paulo. Esa contradicción entre lo que vemos y el lugar en el que realmente estamos es, probablemente, la mejor manera de empezar a contar nuestra experiencia en Boa Vista Surf Lodge.