La papa nacional ya vale lo mismo que la importada

En las últimas semanas los precios de casi todas las frutas y verduras se dispararon. En el gobierno dicen que los precios son regulados por la producción y que la exoneración del IVA los mejorará. También es cierto que la sequía afectó muchos cultivos y por eso el encarecimiento. En el caso de la papa, un producto esencial en la canasta alimenticia de los uruguayos, el precio de la importada es prácticamente el mismo que tiene la papa nacional, entonces nos preguntamos dónde está el beneficio para el consumidor. La papa holandesa cuesta entre 18,50 y 20 pesos en el Mercado Modelo, y la canadiense entre 19 y 20 pesos. El precio de la papa nacional en el Mercado Modelo promedia los 20 pesos, pero al consumo final sobrepasa en la mayoría de los casos los 40 pesos. El presidente de la asociación de productores Ansepa, José Andrés Proto nos comentó que por la sequía y el calor “se ha perdido volumen” y que el productor está vendiendo el kilo de papa de excelente calidad entre 15 y 22 pesos.

Adiós a VeDi y al papel: Mi Docta pone más de 260 trámites online y también mide cuánto trabajan los empleados públicos (5.000 ya fueron capacitados)

(Por Juliana Pino) Tras un año y medio de desarrollo, la Municipalidad de Córdoba presentará este viernes 4 Mi Docta, el nuevo ecosistema digital que reemplazará a VeDi desde el lunes 7. Con más de 260 trámites digitales, 69.211 gestiones realizadas desde marzo y un tiempo de respuesta promedio de 7 días, la plataforma busca terminar con el papel y sumar control en tiempo real sobre la productividad de los empleados municipales.

Ricardito cruzó el charco bien acompañado (la golosina uruguaya desembarca en Argentina de la mano de Billiken)

Ricardito es fabricado por la empresa uruguaya Chocolates Haas y llegó a Argentina con un doble objetivo: reencontrarse con los uruguayos que viven allí y conquistar nuevos consumidores. Argentina siempre fue un mercado de especial interés para la tradicional golosina uruguaya y, según explicaron desde la empresa, el desembarco responde principalmente a una demanda sostenida de compatriotas que buscaban volver a encontrar el producto. A esto se suma el desafío de presentar Ricardito al público argentino y posicionarlo como una golosina asociada a la identidad uruguaya.