La compañía de viajes Jorge Martínez prepara un desembarco que será un hito para esta nueva etapa de sus 41 años de trayectoria en Uruguay. La iniciativa se inscribe, según explicó a InfoNegocios Alejandra Martínez, gerente global de Marketing de Jorge Martínez, en una nueva etapa para la compañía, que busca seguir creciendo en tecnología, conocimiento y cercanía sin resignar el vínculo humano que históricamente caracterizó al negocio.
“Más que pensar en una sucursal tradicional, quisimos desarrollar un nuevo concepto de espacio para Jorge Martínez”, señaló Martínez. La propuesta tendrá “mucho espacio para conectar, varios puestos de atención incluso flexible”, pero estará especialmente enfocada en reuniones que requieren tiempo, privacidad y comodidad.
La decisión forma parte de una transformación en la manera de vender y diseñar viajes, especialmente en los segmentos de mayor valor. “Hoy muchas reuniones requieren tiempo, privacidad y comodidad, porque detrás de un viaje importante hay muchísimo asesoramiento”, explicó la ejecutiva. La intención es que el nuevo local funcione como un lugar donde los pasajeros puedan sentarse junto a los asesores, conocer destinos y construir cada experiencia con mayor dedicación.
“Queremos que sea un espacio contemporáneo, cálido y relajado, donde podamos sentarnos con nuestros pasajeros a diseñar un viaje, presentarles destinos y trabajar cada experiencia con tranquilidad. Un espacio de comunicación, de conexión y de encuentro”, resumió.
La previsión de la empresa es que la nueva sede abra sus puertas en los próximos meses. En una primera etapa contará con un equipo integrado por asesores senior, con amplia trayectoria, junto con nuevos perfiles junior que aportarán una mirada renovada al negocio.
Para Martínez, la expansión física debe ir acompañada por una evolución interna. “La tecnología nos permite ser muchísimo más eficientes, pero en nuestro negocio el conocimiento, la experiencia y la capacidad de asesorar siguen siendo fundamentales”, sostuvo.
La elección de Carrasco Valley está vinculada al desarrollo residencial y empresarial que la zona viene consolidando, tanto en Montevideo como en Canelones. Para Jorge Martínez, el emplazamiento permite acercarse a un público que ya conoce la compañía, pero que puede valorar especialmente la proximidad, además de abrir la puerta a nuevos perfiles de clientes.
“Carrasco Valley nos pareció especialmente interesante por el desarrollo de toda esa zona de Montevideo y Canelones y por el perfil residencial y empresarial que está consolidando allí”, explicó Martínez.
La estrategia, sin embargo, no apunta exclusivamente a captar personas que actualmente no utilizan los servicios de la firma. “No pensamos solamente en captar un cliente que hoy no llega a nuestras otras sucursales. También queremos acercarnos a muchos pasajeros que ya nos conocen pero que viven o desarrollan su actividad en esa zona y para quienes la cercanía es un valor”, agregó.
En paralelo, la empresa identifica una oportunidad entre familias jóvenes, empresarios, profesionales y nuevos viajeros de alto poder adquisitivo, segmentos que, según Martínez, demandan experiencias cada vez más personalizadas y conceden un valor creciente al tiempo.
“Queremos estar físicamente más cerca de ellos, con un formato de atención acorde a esa realidad”, afirmó. El negocio de Jorge Martínez se estructura actualmente sobre dos grandes áreas: los viajes corporativos y el segmento vacacional, ambos considerados estratégicos por la compañía. En el ámbito corporativo, la firma trabaja asociada a BCD Travel, mientras que su actividad vinculada al leisure y los viajes de alta gama se apoya en su pertenencia a Virtuoso, dos plataformas internacionales que, de acuerdo con Martínez, constituyen una parte relevante de la propuesta de valor.
“En los últimos años vemos un crecimiento muy interesante del leisure, particularmente de los viajes personalizados, experiencias especiales y segmentos premium”, indicó. La nueva sede de Carrasco Valley, no obstante, no tendrá inicialmente una meta de facturación como único indicador de éxito. La compañía prevé que su peso dentro del negocio aumente a medida que el proyecto madure, pero en una primera etapa pondrá el foco también en el posicionamiento y en la generación de nuevas relaciones.
“No queremos ponerle a Carrasco Valley únicamente una meta de facturación. En una primera etapa será también una inversión en posicionamiento, cercanía y captación de nuevos clientes”, explicó Martínez. “Nos interesa medirla también por la cantidad y calidad de nuevas relaciones que podamos generar desde allí”, añadió.
La apertura en Carrasco Valley representa para Jorge Martínez algo más que la incorporación de un nuevo punto de atención. La empresa la interpreta como parte de una evolución de su modelo, aunque sin plantearse necesariamente una expansión basada en multiplicar sucursales.
“Creo que esta apertura marca una nueva etapa”, señaló Martínez completó: “No queremos abrir simplemente otro punto de venta ni reproducir el modelo tradicional de agencia. Queremos crear un espacio de encuentro, conexión e inspiración, donde podamos dedicar tiempo a nuestros pasajeros y donde el protagonista no sea la reserva, sino la persona y el viaje que vamos a construir junto a ella”.
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