Hay que ponerle bits a la agroindustria y la logística

Durante una conferencia en la Universidad Católica, sobre el desarrollo de las tecnologías en el país, el ingeniero Nicolás Jodal, vicepresidente de Artech, dio su visión sobre las oportunidades para la industria uruguaya de software. En primer lugar dijo que la industria tiene que salir a buscar nichos, y concentrarse su capacidad de innovar y no en cuestiones de escala. Recordó que hace unos años, cuando el sector bancario florecía en el país, el software acompañó ese crecimiento, y de hecho, las dos principales empresas que desarrollan software bancario en Latinoamérica son uruguayas. Asimismo destacó otros dos sectores pujantes en los que el software tiene grandes posibilidades: la agroindustria y la logística. El sector software planea llegar a los US$ 500 millones de exportaciones en el mediano plazo.

La Resistance Boulangerie abre en Pocitos y mira al Prado como próximo destino

La marca fundada por Daniel Bennseñor abrirá en una esquina de Pocitos un local de formato más chico, dedicado exclusivamente a panadería. La apertura llega luego de una inversión clave: una planta de producción de 600 m² que centralizó la elaboración y le permitió a la empresa ordenar procesos y proyectar nuevas aperturas.

Tren-tram quiere cambiar la movilidad en Uruguay (Stadler estima que las primeras dos líneas podrían operar en 2031 y proyecta una inversión inicial de US$ 780 millones)

(Por Antonella Echenique) En 2024 se presentó el proyecto de tren-tranvía que Stadler proponía para unir El Pinar con Montevideo. Ahora, la compañía actualizó su planteo y lo transformó en una red de 5 corredores metropolitanos. La primera fase está estimada en US$ 780 millones, contempla 30 unidades de material rodante CITYLINK y un horizonte de 25 años: tres años de construcción y 22 años de operación y mantenimiento bajo concesión.

Producto del Año (POY) desembarca en Argentina: el sello global que convierte la opinión de los consumidores en una ventaja comercial

(Por Juliana Pino) El reconocimiento internacional que nació en Francia hace casi 40 años llega por primera vez a la Argentina y Uruguay. El modelo busca validar la innovación con estudios independientes realizados a consumidores reales y otorgar a las marcas ganadoras el derecho a utilizar el sello “Elegido Producto del Año por consumidores argentinos”.