En software nos falta el parche en el ojo: 7 de cada 10 programas son piratas

Pablo Capeluto: “El problema de la pirateía en uruguay pasa por dos temas bien definidos, una es la clásica "Viveza Criolla", y esta se presenta en todos los ámbitos de nuestro país, lamentablemente desde el más pobre hasta el más adinerado tiene en cuenta esta forma de hacer las cosas en algún momento. Pero la otra es una realidad que no podemos tampoco evitar, y es que los precios en el software están fuera de escala para nuestra economía, en un país donde se venden equipos informáticos por US$ 130 no es lógico pagar 180 o más por un sistema operativo, ni que hablar si se le desea poner una suite ofimática comercial. No pongo en duda de que sea o no un delito, es un delito está claro, pero si a una familia o empresa le ponen en la balanza pagar el software que necesita para escribir una carta a US$ 300 por un lado y por el otro le cobran 150 pesos uruguayos, creo que está claro que es lo que eligen”.

Adiós a VeDi y al papel: Mi Docta pone más de 260 trámites online y también mide cuánto trabajan los empleados públicos (5.000 ya fueron capacitados)

(Por Juliana Pino) Tras un año y medio de desarrollo, la Municipalidad de Córdoba presentará este viernes 4 Mi Docta, el nuevo ecosistema digital que reemplazará a VeDi desde el lunes 7. Con más de 260 trámites digitales, 69.211 gestiones realizadas desde marzo y un tiempo de respuesta promedio de 7 días, la plataforma busca terminar con el papel y sumar control en tiempo real sobre la productividad de los empleados municipales.

Ricardito cruzó el charco bien acompañado (la golosina uruguaya desembarca en Argentina de la mano de Billiken)

Ricardito es fabricado por la empresa uruguaya Chocolates Haas y llegó a Argentina con un doble objetivo: reencontrarse con los uruguayos que viven allí y conquistar nuevos consumidores. Argentina siempre fue un mercado de especial interés para la tradicional golosina uruguaya y, según explicaron desde la empresa, el desembarco responde principalmente a una demanda sostenida de compatriotas que buscaban volver a encontrar el producto. A esto se suma el desafío de presentar Ricardito al público argentino y posicionarlo como una golosina asociada a la identidad uruguaya.