Empresas de logística quieren duplicar facturación en 2015

Con la creación de la Comisión Nacional de Logística, paso previo al ansiado Instituto Nacional de Logística, los empresarios del sector ven con muy buenos ojos los avances que les permitirán tener datos más fehacientes para ordenar su crecimiento. De todas maneras, se manejan algunos datos sorprendentes, como que actualmente se agregan promedialmente unos US$ 2.500 a cada contenedor en tránsito internacional, una cifra nada despreciable si se tiene en cuenta que por Uruguay transitan 380.000 contendores. Según nos comentó Juan Ferrari, vicepresidente de la Cámara de Logística, de esos contenedores “el 60% es tránsito”, lo cual implica unos US$ 570 millones de exportación de servicios logísticos operativos y otro tanto de servicios logísticos administrativos. Pero el sector también tiene alto impacto en la generación de puestos de trabajo. “Cada 9 contenedores a los que se le prestan servicios logísticos se genera un puesto de trabajo directo”. Estimuladas por el negocio las empresas van por más y se plantean duplicar la facturación por servicios logísticos a cada contenedor en tránsito en 2015, lo que significaría cifras similares a las de Bélgica, un referente en la materia.

¿Qué tan grande es el “enchufe” del “China Zorrilla”? El Puerto de Colonia prepara una infraestructura de carga de 16 MW por US$ 20 millones

(Por Antonella Echenique) El ferry eléctrico de Buquebus podrá cargar del 20% al 80% en unos 40 minutos, con una potencia de hasta 16 MW y una demanda que puede alcanzar los 40 MWh. A su vez, el buque contaría con más de 5.000 módulos de baterías de iones de litio, con un peso total estimado de entre 250 y 300 toneladas. UTE ejecuta obras de infraestructura eléctrica por unos US$ 20 millones en el Puerto de Colonia, mientras la ANP amplía la terminal para recibir hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos por viaje. 

Surf chic en el campo: así es el hotel que creó una playa a 100 km del mar

A más de 100 kilómetros del mar, nos despertamos, abrimos las cortinas y vimos romper las primeras olas del día desde nuestro balcón. Había tablas, arena y surfistas esperando para entrar al agua, pero estábamos en Porto Feliz, en pleno interior de São Paulo. Esa contradicción entre lo que vemos y el lugar en el que realmente estamos es, probablemente, la mejor manera de empezar a contar nuestra experiencia en Boa Vista Surf Lodge.