El padbol uruguayo cambia radicalmente su estrategia

(Por Santiago Perroni) El deporte que nació hace unos años como fusión entre el fútbol y el pádel hoy ve su crecimiento estancado. Más de 50.000 uruguayos lo probaron, pero son pocos los que lo practican con frecuencia. Para los impulsores del deporte en Uruguay, el problema está en que solo hay un club para jugar al padbol en Montevideo y buscan acercar el deporte a la gente.

Para instalar una cancha de padbol se requiere una inversión de solo US$ 20.000 + IVA, que es considerablemente menor que la que se necesita para armar una cancha de otro deporte. Casi no tienen costo de mantenimiento, solo hay que pintar las líneas cada 3 meses. Ni bien llegó el padbol a Uruguay tuvo una gran recepción del público. Miles de personas se animaron a probarlo y quedaron satisfechos con la experiencia. Se presentó el juego en ferias, en exposiciones, se hizo un mundial en el Campus de Maldonado y se transmitió la Copa América por Vera +, y gracias a eso casi todos los futboleros lo conocen.  

A pesar de los recurrentes intentos por popularizarlo, el padbol aún no logró instalarse en Montevideo y está creciendo de forma muy lenta, al punto que está casi estancado. Es por eso que sus impulsores están tomando decisiones con el fin de posicionar de otra manera al deporte y competirle al negocio de las canchas de fútbol 5, que no para de crecer.

“Nos dimos cuenta de que nuestras canchas estaban mal distribuidas. La que está en Montevideo suele tener muchas reservas y hay unos 300 o 400 jugadores activos de padbol en el país. El problema es que la gente quiere tener canchas cerca y si tenemos solo un complejo en Montevideo, seguramente las personas elijan jugar al fútbol en alguna cancha que tengan en su barrio”, explicó Aníbal González, director de Padbol Uruguay, a InfoNegocios.

Hay 11 canchas de padbol en Uruguay, la mayoría en ciudades o pueblos del interior donde no están funcionando bien por la densidad de población que allí hay o por la difusión que sus dueños le dan al deporte , tal como sucede en San Bautista o Pando. La intención de Padbol Uruguay es recomprar esas canchas y trasladarlas a Montevideo, distribuyéndolas por los distintos barrios. El costo de trasladar cada cancha es de $ 30.000 y quieren colocarlas en complejos de fútbol 5 o clubes deportivos.

“Creemos que es el mejor lugar para mostrarlas, más que en exposiciones o complejos dedicados exclusivamente al deporte. Queremos ofrecerle a los compradores la posibilidad de participar de un circuito uruguayo y organizar torneos. Es un deporte que está creciendo en el mundo. En España y en Chile, sin ir más lejos, está siendo muy popular. Como no tuvo el crecimiento que esperábamos tuvimos que reinventarnos. Pero es algo nuevo, no tenemos nada con qué compararlo y por eso es que hay que darle tiempo”, dijo González.

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