Brasil será “el niño mimado” de la inversión global (ojo con la redistribución)

El comercio bilateral entre Uruguay y Brasil viene en aumento, así como la llegada de inversiones del país vecino a la economía nacional. Esto ameritaba la realización del primer foro internacional Uruguay-Brasil (organizado por la Cámara de Comercio Uruguay-Brasil) que reunió en el Radisson a más 300 empresarios y jerarcas. Durante una de las conferencias matutinas, el brasileño Jorge Gerdau, presidente de una de las compañías metalúrgicas más importantes de su país, Gerdau, habló de la necesidad de “manejar una estrategia de largo plazo” que defina el rumbo hacia el desarrollo del bloque y de las economías de ambos países. Para ello habría que “rediscutir y precisar cuáles son los desafíos”. Gerdau, afiliado a la ideología de la Calidad Total machacó sobre la importancia del liderazgo, el conocimiento y la metodología, y sugirió invertir en educación como forma de allanar el camino hacia el desarrollo. A su turno, el economista Ernesto Talvi, director de Ceres hizo gala de su solvencia técnica y ubicó los nuevos ejes de la economía global respecto del consumo y las inversiones. A partir de su análisis concluyó que entre 2010 y 2020, América Latina estaría en una posición “extraordinaria” para meterse de lleno en la senda del desarrollo y que Brasil será el “niño mimado” de la nueva arquitectura financiera que se está dando en el mundo. En ese contexto, para Talvi, uno de los mayores desafíos será la redistribución de la riqueza y la forma de enfrentar las demandas sociales “que seguramente se darán”.

Brasil mueve el tablero (y Uruguay se prepara para captar más inversiones en 2027)

Las recientes elecciones en Brasil podrían acelerar el interés de empresarios e inversores por Uruguay, un país que se posiciona como alternativa para quienes buscan diversificar su patrimonio, acceder a beneficios fiscales y operar en un entorno de estabilidad jurídica. Así lo señaló a InfoNegocios Matías Ruvira, abogado y escribano, director de RVA, quien sostuvo que el proceso ya lleva varios años, pero que el escenario político brasileño puede impulsar decisiones que estaban pendientes.