42 de cada 100 uruguayos están bancarizados

Con esta cifras en los papeles los expertos expeculan con que hay lugar para muchos más uruguayos bancarizados. Por ejemplo, la economista Eva Szarfman, dice que el BROU está hoy en muy buena posición para tener políticas más agresivas de financiamiento de la industria o el agro, que tanto lo reclaman. El banco estatal tiene un patrimonio de US$ 760 millones y su tremenda recuperación luego de la crisis de 2002 provino sobre todo del crédito a las familias y al sector público. Szarfman también destaca que según la Federación Latinoamericana de Bancos, el 42% de los uruguayos está bancarizado y que esas cifras de inclusión financiera tienen un impacto directo en un mayor desarrollo y menos pobreza. Es un mecanismo que está funcionando mucho en Brasil, donde muchos bancos están "ingresando" gente al sistema financiero. Otro aspecto de la mejora en la eficiencia financiera podría estar en los holdings o conglomerados financieros del Estado, que permiten la complementación de actividades y generan notables economías de escala y reducen costos. Si funcionara en conjunto, la banca estatal podría ser mucho más eficiente en sus cometidos, concluyó.

Todavía hay tiempo para sacar la visa e ir a Estados Unidos (sistema prioritario para uruguayos rumbo al Mundial 2026)

La Embajada de Estados Unidos mantiene un esquema de citas prioritarias para la visa destinada a quienes compraron entradas para el Mundial 2026. La medida alcanza a uruguayos que aún planean viajar al torneo, mientras crecen las solicitudes de periodistas. A su vez, la visa B1/B2 -la más solicitada- registró 23.444 emisiones en 2025. Aún no hay datos sobre el impacto del Mundial, aunque el proceso sigue con normalidad.

Del Mundial a los negocios: Paraguay y Turquía fortalecen lazos comerciales con foco en agroindustria, carne y maquila

(Por MV) La Albirroja enfrentará a Turquía (oficialmente Türkiye desde el 2022) este sábado a las 00:00 en un partido que despierta expectativa entre los aficionados paraguayos. Pero más allá del fanatismo, la pasión por el fútbol y el clima mundialista, el cruce también abre una oportunidad para observar una relación que viene ganando terreno fuera de la cancha.