En un 2020 más que particular, se llevaron a cabo las Mil Millas, en edición número 30

(Por Meta Fierro) La regularidad, fue la primera especialidad que logró el protocolo para re comenzar la actividad dentro del mundo motor. Es así que con diferentes pruebas y tres fechas puntuables para el Campeonato con buenos resultados; se logra la reputación necesaria como Club y comunidad para ampliar el desafío y realizar una edición especial de las Mil Millas; especial porque se festejaron los 30 años de la mítica competencia que sin duda varió en algunos aspectos desde sus inicios a la de estos tiempos; pero lo que nunca cambió ni va a cambiar es el ADN de la confraternidad entre los participantes y la solidaridad reinante, ya sea en donaciones para comedores, instituciones, escuelas, etc., que necesitan apoyo y claro está en caso de alguna rotura a lo largo del camino. 

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Es un evento exigente con etapas que ponen a prueba máquinas y tripulaciones. Cuando decimos desafío, lo plasmamos dado que son 4 días, más el retorno donde unas 200 personas convivieron de continuo en un hotel (en esta oportunidad Altos del Arapey) y se movieron por diferentes rutas nacionales llegando a poblados y ciudades del interior. Todo esto estuvo protocolizado y tabulado por la dirección de la prueba y en particular en este 2020 que convivió con el COVID-19. La responsabilidad de los organizados fue aún mayor y vaya desde aquí un 10 a cada uno de los responsables, porque fue una edición histórica que realzará la historia misma del Club y competencia. 

Otra foto de esta edición es contar con 60 nuevos participantes, ya sea tripulaciones completas o uno de los dos. Ni que hablar que la mujer está más que presente en todos los roles posibles.

Por su parte Marcelo Burghi, presidente del Club Uruguayo de Automóviles Sport, nos decía “Qué linda oportunidad para decir que estamos orgullosos del grupo humano que el CUAS tiene como capital. Es impresionante ver que a pesar de los momentos complejos que se están viviendo a razón del COVID-19 hayamos logrado obtener casi 90 tripulaciones que hicieron posible la edición número 30 de las mil millas.

Cabe destacar que el 100% de las duplas fueron nacionales, lo que aún destaca más la pasión por esta disciplina. 30 años ininterrumpidos de una inigualable competencia que conjuga lo deportivo con lo social. ADN del Club para disfrutar los fierros, las charlas, los cuentos, anécdotas interminables y claro está, competir regulando con los relojes para ser los más precisos y penalizar lo menos posible aún que el resultado no es más que ser parte del mítico evento. Se volvió al Altos del Arapey para ser 5 estrellas en todo sentido. Edición 30 años que hicieron una historia especial para el CUAS”. 

La largada como ya comentamos en diferentes oportunidades, fue el miércoles 14 de octubre desde el Shopping Punta Carretas; desde allí las casi 90 máquinas se hicieron de la partida con el objetivo de realizar la etapa más larga de la carrera hasta el destino que albergaría a toda la “comitiva” durante 4 noches y desde donde las restantes mañanas servía como punto de partida como así también de punto de recalada en la tarde finalizando la competencia.

4 etapas en las cuales se presentaron tres categorías, no de vehículo, sino de estilo en cómo se compite; las mismas son Odómetro (la más precisa), Velocímetro (intermedia) y Velocímetro Estándar (para quienes se inician en la especialidad). Es así que se diferenciaron y sub dividieron las especificaciones necesarias a la hora de implementos de tecnología que apoyaron el pilotaje a los relojes / cronómetros. 

El objetivo es tener la menor penalización posible, esto quiere decir, pasar por los puntos de referencia previamente especificados, a la hora exacta o más cercana a ella, derivando de ello, la penalización en tiempo. Esta especialidad es por tiempo; uno se hace a la ruta con referencias y horarios de pasada a los cuales debe intentar llegar lo más preciso posible. Es por ello que los implementos de tablas, tecnología, etc., hacen que odómetro sea fiel reflejo de regularidad al extremo. De todas maneras en esta oportunidad quienes ganaron la categoría velocímetro, lograron aún mejores guarismos que los ganadores de odómetro.

Esta edición especial, contó con una madrina que varias veces a lo largo de estos años, se hizo presente con vehículos realmente espectaculares; hablamos de la Princesa Laetitia d'Arenberg; una apasionada de la actividad que de una u otra forma siempre está presente y en particular en esta oportunidad acompañando en gran parte del recorrido.

Cabe destacar que más allá de lo deportivo, los integrantes de las competencias siempre realizan entregas de comestibles, útiles, etc., en cada ciudad en la cual se realiza una parada, generalmente junto al Rotary del lugar. Otro aspecto más que interesante de esta actividad es salir a las rutas y caminos de la patria, logrando conocer lugares recónditos y muy pintorescos que tiene este pequeño gran país. Disfrutar de los niños admirando los autos que se congregan en la plaza, ver que le pidan a quienes simplemente somos tripulaciones de un hobbie, sacarse una foto o un autógrafo tal si fuéramos importantes. Es indescriptible transmitir lo mucho que genera para el lugar, con tan poco como el simple hecho de pasar, compartir con los lugareños ese momento y ni que hablar las donaciones; pero más indescriptible es la energía que ellos nos transmiten desde su inocencia y 100% alegría de que estemos allí por unos minutos. Sin duda le llena de satisfacción al CUAS, como a cada uno de los que somos parte.

Respecto a la competencia en sí; siempre hay vencidos y vencedores y he aquí los podios de cada categoría. No sin antes decir que fue bastante variada la punta de las mismas, más allá de que siempre hay favoritos.

Finalmente en odómetro los ganadores fueron Gustavo Álvarez junto a Jorge Fiestas, dupla ganadora de varias ediciones, siendo 2015, la última que los posicionó en lo más alto del podio. Segundos Daniel Wild – Adolfo Chele, seguidos de cerca por la dupla con gran trayectoria de Roberto Torres y Alejandro Magnani 

Toca el turno de velocímetro, donde la dupla ganadora repite como en 2019 y 2017 el llevarse el mayor galardón; Daniel y su sobrino Nicolás Sica ganan luego de una gran batalla con Federico y su hija Romina Fortunato. Terceros fueron Dario Hugalde – Carmelo Denis.

Vamos a la más nutrida, velocímetro estándar con casi 60 vehículos. Allí el equipo de InfoNegocios, Meta Fierro, se hizo presente como en otras oportunidades generando una cobertura especial y participando de la misma con un vehículo tan especial como la edición lo ameritaba, hablamos de un Hummer H3 que Renato Conti -#lamarcadetuauto- nos brindó la oportunidad de disfrutar junto a un copi que debutaba y nos posicionó mejor de lo pensado, logrando un decimo tercer puesto general. Agradecer especialmente al CUAS como un todo; a Glasurit, a Raidistas -viste tu pasión-, CarLab Detailing y RacingArt. Pero vayamos a lo medular y es destacar a quienes hicieron podio en esta categoría; los mismos son: Diego Doce – Bruno Balduini, bien cerca padre e hijo Javier y Mateo Parajo, siendo la dupla que llego en tercer lugar Juan Barreiro – Carlos Barreiro.

Pasó la prueba más importante del año para la institución y sus socios, pasó la prueba más importante respecto a lo que significaba llevar a cabo esta edición en un contexto complejo.

El mes que viene, se realizará la última del año, prepárense.

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