Equipo gerencial Laboratorios Microsules
(Marcos Ferreira, Recursos Humanos; Sebastián Conti, Planificación y Logística; Sabina González, Recursos Humanos; Marcela González, secretaria Dirección; Carolina Delfino, Comercio Exterior; Diego Bringas, Gerente General; Mayra Merlos, Producción Planta; Andres Moraglio, Contador; Natalia Antenuchi, Importaciones)
¿Cuál fue el momento en que más orgullosos se sintieron de pertenecer a este equipo?
Cada vez que abrimos un mercado nuevo, una filial logra un registro importante, llegamos a un hito de exportación, sentimos que es un logro nuestro también, porque todo lo que se vende en el mundo con la marca Microsules se fabrica acá, en Canelones. Desde Uruguay, abastecemos a todo el grupo y a más de 60 países, y eso es posible gracias al compromiso de cada persona del equipo.
Equipo Logístico
¿Cuál es el mayor desafío y el momento más exigente que atravesaron juntos?
Nuestro desafío permanente es que somos el único centro de producción del grupo.
Eso significa fabricar más de 1.800 artículos que tienen que cumplir con las exigencias regulatorias de mercados muy distintos, desde América hasta Asia, África y Medio Oriente. Cada país tiene sus normativas, sus registros y sus tiempos, y desde acá tenemos que responder a todos. Algunos de los momentos más exigentes fueron la pandemia, cuando había que seguir abasteciendo a todas las filiales y distribuidores con las fronteras complicadas, importantes picos de demanda, atender varias auditorías de distintos organismos oficiales de varios países y de mercados muy exigentes al mismo tiempo, entre otros. Lo sacamos adelante fortaleciendo las sinergias del trabajo en equipo interdisciplinario lo cual nos dejó como aprendizaje que, cuando el equipo se alínea, no hay pedido que no podamos cumplir.
Equipo Logístico
¿Qué tipo de personas encajan muy bien en este equipo?
Personas rigurosas y comprometidas, porque lo que hacemos impacta en la salud animal y en la producción de alimentos en muchos países, y eso exige hacer las cosas bien siempre. También gente que entienda que su trabajo no termina en la planta: un lote que sale de nuestras plantas productivas termina en un campo de Ecuador o de Medio Oriente, y por otro lado, hay compañeros de las filiales y distribuidores que dependen de nosotros. Y, sobre todo, gente que disfrute trabajar en equipo, porque de la síntesis al despacho, ya que la calidad de nuestros productos se construye en equipo.
Control de calidad
¿Qué hacen distinto a otros equipos de su industria?
Concentramos toda la producción del grupo en un solo lugar: actualmente 8 plantas propias y 2 más en construcción, en un predio de 40 hectáreas en Canelones, que cubren desde la síntesis de principios activos, productos farmacéuticos, ectoparasiticidas, biológicos, hormonales, aerosoles, caravanas, collares, entre otros. Eso nos da control total sobre la calidad, de punta a punta. Además, tenemos un campo experimental propio, certificado en bienestar animal, donde probamos eficacia, tolerancia y residuos en las especies de destino antes de que un producto salga al mercado. Esa integración es lo que nos permitió convertirnos en el mayor exportador de productos veterinarios de Uruguay: desarrollamos y fabricamos acá, y llegamos al mundo a través de nuestras filiales y más de 90 distribuidores.
Control de calidad
Roles dentro del equipo:
Más que nombres, preferimos hablar de perfiles, porque en un equipo como el nuestro, los roles van rotando según el desafío del momento. Pero sí se reconocen claramente: El más optimista es el que, ante una traba regulatoria, un pedido urgente o un problema logístico, siempre encuentra la forma de decir “esto sale” y termina contagiando al resto.
El más visionario es el que está siempre un paso adelante, pensando en el próximo mercado, la próxima planta o la próxima línea de producto, incluso
cuando todavía estamos resolviendo lo de hoy.
El más racional es nuestro cable a tierra: el que pide datos, revisa protocolos y se asegura de que cada decisión esté respaldada por normas y números. En una industria como la nuestra, ese perfil es indispensable.
El más emocional es el que vive cada exportación, cada registro aprobado y cada auditoría superada como si fuera el primero, y nos recuerda que detrás de cada logro hay mucho esfuerzo compartido.
El DT es el que conoce las fortalezas de cada uno, sabe dónde rinde mejor cada persona y logra que todas las áreas, desde la síntesis hasta el despacho, jueguen para el mismo lado.
Lo lindo es que cualquiera del equipo, en algún momento, ocupó alguno de estos lugares. Y eso es, justamente, lo que nos hace fuertes
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