De la producción de insumos de control microbiológico a software predictivo de patógenos (lo nuevo para reducir costos del sector agroalimentario)

(Por Mathías Buela) La empresa uruguaya metaBIX Biotech se dedicada a desarrollar tecnología para predecir patógenos y situaciones de riesgo microbiológico reduciendo al menos un 12% de las pérdidas del sector agro- alimentario. La startup lanzó al mercado CAPTUS, un dispositivo patentado por la firma que, junto a un software que será presentado este mes, permitirá anticiparse a los problemas del sector agro y la industria alimentaria.

 

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metaBIX Biotech surge como una spin-off de ARAVANLABS organización que se dedica a la producción de insumos y servicios para control microbiológico. “Principalmente ARAVANLABS se dedica a analizar muestras de alimentos y a producir insumos para la detección de salmonella, listeria, entre otros tantos patógenos importantes en el sector sanitario, alimentario y para el sector farmacéutico”, cuenta Laura Macció, fundadora de ambas empresas.

 Desde un inicio “Decidimos tener una relación bien cercana con los clientes, entendiendo cuáles eran sus necesidades. Nosotros empleamos la innovación para diversificar nuestro mercado y al ir entendiendo las necesidades del sector fuimos desarrollando más productos, iniciamos la línea de servicios de control microbiológico con el objetivo de encontrar donde estaban los problemas en las industrias”.

 Muchos laboratorios que se dedican a este nicho de mercado realizan controles en productos ya terminados. La diferencia de ARAVANLABS radica en que buscan posicionarse como una empresa que genera conocimiento en microbiología: “buscamos dónde están los problemas que hacen que el producto terminado del cliente pueda tener un patógeno”.

 En esa diversificación ingresaron en los mercados más exigentes: farmacéutico y salud humana. “Siempre nos llamó la atención que el monitoreo de aire era un poco subestimado en los procesos de producción de alimentos. Entonces compramos un equipo de origen alemán que permite contar la cantidad de microorganismos que hay en el aire, pero es muy caro y no es fácil de usar. Se necesita infraestructura de laboratorio para descontaminar el equipo entre muestreo y muestreo”.

 Al mismo tiempo la empresa se preparaba para exportar a fines de 2019, entendiendo que Paraguay era un mercado atractivo, pero apareció la pandemia. “Como ya estábamos habilitados y ya estamos abasteciendo a salud humana, lo primero que empezamos es a producir un medio de transporte viral e hisopos nasofaríngeos por impresión 3D para poder abastecer a nivel local algo que estaba desabastecido. Además, nos propusimos diseñar un equipo que sea confiable, sencillo de usar, portátil pero que además sea de muy bajo costo y fácil de producir; bien escalable. Así surge CAPTUS”.

 El equipo ya se está utilizando en frigoríficos para detectar SARS COV - 2 y así proteger de posibles contaminaciones entre operarios. Además, China exige que las mercaderías que importan lleguen libres de coronavirus, lo cual se chequea al llegar. En el plan de monitoreo propuesto por Uruguay está incluido el control de aire.  A su vez, CAPTUS es utilizado por empresas como Avícolas del Oeste y Breeders & Packers.

 En este proceso de innovación, decidieron dar un paso más. “Veníamos trabajando en industria alimentaria e industria avícola. Siempre supimos que esta herramienta iba a ser útil para la pandemia, pero no solo para el SARS-COV-2. Hoy la viruela del mono también se contagia por expresiones respiratorias. Si quisiéramos controlar el virus en el ambiente se usa la misma herramienta. Si mañana hay un problema con influenza también es útil, porque el dispositivo lo que hace es muestrear, y quedan todas las partículas de polvo que están en el aire retenidas. Eso da una gran versatilidad: tener recuentos en el ambiente y además saber cualquier patógeno que nos interese si está presente o no. Estamos frente a algo que puede ser mucho más disruptivo, mucho más ambicioso para llegar al resto del mundo”.

 Darse cuenta de lo que tenían entre manos les motivó a crear una nueva empresa llamada MetaBix BiotecH. Dicha empresa es la que hoy tiene la patente y un acuerdo de fabricación con su socio ARAVANLABS para la producción.  La propuesta de valor de MetaBix es desarrollar software de análisis predictivo de posibles brotes de patógenos en el aire. Los datos para dicho análisis son brindados por el dispositivo CAPTUS, entre otras tecnologías.  

 “Cualquier empresa puede usar nuestro software con nuestra tecnología de muestreo para hacer un análisis de riesgo. Nosotros le damos el plan integral: un cliente contrata la licencia del software y un plan de monitoreo anual con testeos mensuales. Cuando el cliente se le da de alta es categorizado en un rubro (no es lo mismo que se dedique a la cría de aves que a la faena de carne roja) entonces tiene acceso a todas las metodologías de muestreo personalizadas para esa industria. Tienen acceso a una base de datos muy compleja. El cliente recibe un reporte para saber si está en un riesgo inminente, en riesgo bajo, medio o tolerable. Le damos el semáforo con las sugerencias del tipo de acciones a tomar. También lo compara con su propio rubro, le dice si está debajo o por encima del promedio de riesgo.  Resolvemos y revelamos cómo se comporta ese universo microbiológico dentro de sus instalaciones”.

 En cuanto al futuro de metaBIX, cuenta que “estamos en un programa de aceleración con una aceleradora con sede en Chile especializada en biotecnología. Estamos sacando nuestro mínimo producto viable a fines de agosto. El mercado sin duda es Latinoamérica y Estados Unidos es muy interesante para nosotros”.

Al día de hoy, Macció se desempeña exclusivamente como CEO de MetaBIX Biotech y ARAVANLABS cuenta con una Gerenta General (Jennifer Baioni) y una Gerenta de Calidad (Rossina Fernández), apuntando al crecimiento en equipo como valor fundamental de las empresas.

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