¿Cómo se adaptan los países desarrollados a los monopatines eléctricos compartidos?

Mientras Uruguay espera por tener una normativa que regule el uso de los monopatines eléctricos compartidos, países europeos también buscan la forma de solucionar algunos inconvenientes que estos vehículos eléctricos generan.

Según informó el Washington Post, en la primera semana de julio la policía de Munich detuvo a 24 conductores de monopatines eléctricos que estaban ebrios o habían consumido drogas. En Copenhague detuvieron a 28 personas en un fin de semana por el mismo motivo. Según indicaron medios daneses, muchos usuarios de birrodados eléctricos no conocen la reglamentación vigente y manejan superando los límites permitidos de alcohol en sangre (afrontando multas que van desde los € 260).

París fue testigo del primer accidente fatal a bordo de un vehículo de este tipo. En junio de este año, un hombre de 25 años no respetó la prioridad a la derecha mientras circulaba por la capital francesa y fue impactado por un auto. Este accidente despertó la rabia de la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, que prometió ponerle fin a esta tendencia que dijo que  "no está muy lejos de la anarquía". Hidalgo prohibió que los scooters eléctricos se estacionen en la vereda y limitó la velocidad máxima de los vehículos. Se espera que antes de que finalice el año Francia tenga un decreto que regule el uso de los más de 20.000 monopatines que circulan por dicho país. 

En solo tres meses, ya fallecieron tres personas a bordo de monopatines en España. El 74% de los incidentes de tránsito que incluyen monopatines en España son causados por el uso incorrecto de los vehículos. En varias ciudades españolas la preocupación pasa porque algunos usuarios desbloquean los monopatines para luego subirse de a dos personas (cosa que que está prohibida y que también se ve en las calles de Montevideo). 

Para contrarrestar estos problemas que inesperadamente llegaron a Europa, algunos gobiernos -al igual que el francés- se pusieron en marcha para reducir el impacto que empresas como Grin, Lime o Movo pueden causar en las calles. Alemana rápidamente introdujo una legislación que prohíbe el uso de patinetas eléctricas en veredas y zonas peatonales, limitando su velocidad máxima a 20 km/h y su uso solo para mayores de 14 años.

En España están trabajando en una normativa que, además de permitir el uso de los monopatines únicamente en las bicisendas y calzadas, establecerá que quieren manejen birrodados eléctricos más grandes, con asiento y velocidad máxima mayor a 45 km/h deberán tener una libreta de conducir. 

Todo parece indicar que normativa uruguaya -de aprobarse- determinará que las bicicletas comunes y de pedaleo asistido, los monopatines y monopatines eléctricos, segways y patinetas eléctricas solo podrán circular por sendas que eran de uso exclusivo para bicicletas. Además, solo los mayores de 16 años podrán utilizar monopatines eléctricos compartidos.

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