Reducir los costos que no contemplan el tamaño de las empresas, simplificar trámites, facilitar el acceso al mercado y generar instrumentos de innovación adaptados a las pequeñas escalas son algunos de los principales desafíos identificados por la Comunidad Industrial Mypes de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU).
El tema fue presentado por la presidenta de la comunidad, Florencia Cioli, durante el evento “Instrumentos, diálogo y oportunidades para crecer”, donde se compartieron los desafíos y propuestas construidas a partir de la experiencia de las empresas que integran este espacio de representación.
La comunidad reúne a 69 empresas de 12 departamentos del país, que se desempeñan en varios rubros industriales, entre ellos alimentos y bebidas, madera, plástico, químicos, vestimenta y metalmecánica. Desde este espacio se busca transformar las dificultades que enfrentan las mypes en propuestas concretas y generar un vínculo permanente entre las empresas y quienes diseñan políticas e instrumentos de apoyo al sector.
Uno de los principales desafíos apunta a que las exigencias y los costos contemplen la escala de las empresas. “Ser pequeño no significa tener costos pequeños”, señaló Cioli, al referirse al impacto que tienen sobre las mypes los costos fijos, regulatorios, laborales y de acceso al mercado. Cuando estos costos pesan más, la competitividad se reduce y parte del impacto termina trasladándose al precio final.
En materia de habilitaciones y registros, la comunidad propone avanzar hacia mecanismos que mantengan los controles necesarios, pero reduzcan tiempos, duplicaciones, costos e incertidumbre. Entre las medidas planteadas se encuentran tarifas diferenciadas para empresas que acrediten su condición de pyme, plazos claros, renovaciones simplificadas y evitar la reiteración de documentación que ya se encuentra en poder del Estado. También se propone generar apoyos para afrontar la contratación de profesionales que son requeridos de forma obligatoria.
Otro de los ejes está relacionado con los costos laborales. En este caso se sugiere la necesidad de generar condiciones que permitan mejorar los salarios y, al mismo tiempo, asegurar que las empresas puedan sostener y crear empleo.
En este sentido, se busca avanzar hacia una mayor gradualidad de los aportes patronales según el tamaño y la escala de las empresas, así como mejorar los subsidios a la contratación de personal.
El acceso al mercado constituye otro desafío. Para las pequeñas industrias, vender más también implica superar barreras de entrada, vinculadas a costos de introducción y permanencia en determinados canales, packaging, registros, códigos de barras y condiciones comerciales.
Frente a esto, la comunidad propone un tratamiento igualitario entre productos nacionales e importados; criterios consistentes en materia de etiquetado, calidad y componentes; y condiciones de compra pública que contemplen la escala de las mypes, incluyendo plazos diferenciados de entrega y pago.
La innovación también aparece como un área prioritaria, a través de la incorporación de tecnología y de instrumentos proporcionales a la escales de las mypes que promuevan el desarrollo productivo.
A partir de estos planteos, la Comunidad Industrial Mypes propone consolidar una agenda de trabajo compartida con el Ministerio de Industria, Energía y Minería y otros actores vinculados al desarrollo productivo, aportando la experiencia concreta de las empresas para el diseño de políticas e instrumentos.
“El desafío es que los planteos puedan transformarse en propuestas aplicables, medibles y con seguimiento, reconociendo la escala de las mypes en aspectos como costos, trámites, empleo, innovación y acceso al mercado”, destacó Cioli.