LSM es el hijo empresarial de los futbolistas de élite Luis Suárez y Lionel Messi. Su primer nombre es Deportivo y es uruguayo, específicamente de Ciudad de la Costa. Su fecha de nacimiento, según consta en los registros de su debut, fue el 30 de agosto de 2025 en la Divisional D (cuarta categoría). Pero la idea detrás de este comenzó a gestarse mucho antes, antes incluso del nacimiento de la hija más grande del Pistolero, que hace poco festejó su cumpleaños de 15.
LSM es un club deportivo en el que, en palabras de Suárez, tanto él como Messi están “involucrados las 24 horas”. Detrás del impacto simbólico que genera la sociedad entre dos de los nombres más importantes de la historia del fútbol, hay un proyecto que apunta mucho más allá de lo deportivo.
Constituida como Sociedad Anónima Deportiva (SAD), la iniciativa combina infraestructura de alto rendimiento, una visión empresarial alineada con hacer crecer al fútbol uruguayo y un fuerte anclaje social, con foco en la formación integral de juveniles y en la sostenibilidad del negocio a largo plazo.
En entrevista con InfoNegocios Uruguay, Luis Suárez repasa el origen del Deportivo LSM, explica por qué eligieron el modelo SAD y profundiza en el rol estratégico que cumple Lionel Messi como socio, más allá del capital.
Además, adelanta a InfoNegocios una novedad de su Ciudad Deportiva, inaugurada en marzo de 2023. Y también comparte cómo traslada al mundo empresarial los aprendizajes de su carrera, y cómo imagina al club como una plataforma de entretenimiento, formación y proyección internacional oriunda de Uruguay.
A continuación, la transcripción del intercambio con Suárez, que tuvo lugar a fines de enero de 2026:
¿Cómo surgió la idea original de fundar un club como el Deportivo LSM?
Para entender el Deportivo LSM hay que mirar para atrás, porque esto es una carrera de fondo. La semilla se plantó allá por el 2008. En aquel entonces yo ya tenía en la cabeza la idea de hacer algo en mi país, algo que quedará para los jóvenes porque a mí me gustaba mucho lo que había en aquella época, que eran las canchas de fútbol 5. Y, bueno, era mi deseo, mi ilusión desde que comencé a jugar y ser profesional tener unas canchas de fútbol 5.
Ahí empezamos de a poco con un proyecto y, bueno, de la cancha de fútbol 5 se creó un complejo que fue creciendo año a año, sumando gimnasios y sumando, sobre todo, gente que creía en el proyecto.
Y bueno, vimos cómo ese lugar de la Ciudad de La Costa se transformaba en un punto de encuentro y con el tiempo la estructura nos empezó a quedar grande para ser solo algo recreativo. Ahí fue cuando empezamos a preguntarnos seriamente por qué no dar el paso al profesionalismo.
Sentíamos que Uruguay tiene ese talento increíble, pero a veces falta ese empujoncito de infraestructura, profesionalidad que uno de afuera lo ve. Y vi en ese momento la capacidad de crear el complejo que fue nuestro primer paso para dar inicio a todo el proyecto del Deportivo LSM, que fue fluyendo con charlas de mate y cosas de la vida que vamos hablando con Leo.
Bueno, le comenté a Leo [Messi] lo que veníamos haciendo desde hacía tiempo en nuestra infraestructura de trabajo, tanto en el complejo como de la ciudad deportiva, y ahí nos pusimos a manejar un proyecto el cual nos encantó.
A él le gustó la manera de devolverle algo al fútbol desde otro punto de vista y sumarse a un proyecto el cual yo había iniciado hace tiempo. Y, con la relación que tenemos, pasamos de ser, aparte de amigos, socios en esa parte. Para nosotros es un orgullo muy grande crear un proyecto como el Deportivo LSM.
Has dicho que es un “sueño familiar”: ¿qué papel ha jugado tu familia en el desarrollo del proyecto?
El Deportivo LSM se construyó siendo un sueño familiar del cual veníamos muchos años planeándolo y, bueno, la verdad que se nos dio esa oportunidad tan linda de pasar al profesionalismo.
Y la familia es un pilar fundamental y estratégico de todo lo que construimos en este proyecto. No solo cumplen un rol de acompañamiento emocional, sino que es la empresa de la familia, es algo que nosotros venimos construyendo hace muchos años y a lo que nosotros le damos mucho valor porque es algo construido por nosotros mismos. Hemos plantado una semilla hace muchos años y es bueno ver cómo todo eso va creciendo y va teniendo sus frutos.
Creo que es fundamental, más que nada para la confianza, que es un activo indispensable al momento de invertir y desarrollar negocios de esa magnitud, que estés rodeado de gente que quiere el trabajo, que cuida el trabajo como si fuera de él mismo. Es algo que nos da una tranquilidad muy grande porque a lo largo de mi carrera, cuando me tocó jugar con amigos, con gente en la que confío plenamente, el rendimiento siempre fue superior. Ahí hay un plus de compromiso y lealtad que no se compra. Y en el ámbito empresarial aplicamos la misma manera de gestionar. Eso es algo que a nosotros como empresa nos da una estabilidad que nos hace ir creciendo paso a paso e ir nosotros controlando todo.
¿Qué aprendizajes de tu carrera como futbolista profesional estás aplicando en tu rol como empresario deportivo?
En este proyecto puntual, la aplicación de mis años de carrera es total. Mi objetivo principal es volcar absolutamente toda mi experiencia: desde mis inicios más humildes en Uruguay, hasta haber alcanzado la élite mundial. Hay una realidad que solo se comprende cuando vivís el fútbol desde adentro. El talento no es suficiente si no hay una estructura que lo sostenga.
Quiero brindarles a los jóvenes del Deportivo LSM las herramientas que no tuve cuando empecé. Muchas veces el jugador tiene que esperar para llegar a Europa, para conocer lo que es el acompañamiento profesional integral. Desde la nutrición, la parte de la psicología deportiva, hasta asesoramiento legal y técnico de vanguardia; todo ese es un soporte. Y esa metodología de trabajo que absorbí en los mejores clubes del mundo es la que hoy implementamos como empresarios. Mi rol es asegurar que ese aprendizaje que uno tuvo en la élite sea parte del ADN del club desde sus inicios, desde la base.
Son lecciones que no se enseñan en una universidad sino en el vestuario; en las vivencias que ha tenido uno durante los años de su carrera. Son ese tipo de exigencia al máximo nivel por la superación constante. Y en eso es en lo que hay que poner al servicio a nuestra organización.
Después está en los valores que uno quiera inculcar, en la metodología de trabajo. Todo es un conjunto que tiene que ir con la gente que trabaja, con la gente que está arriba y con nosotros.
¿Cómo combinar la dimensión social con la dimensión de negocio en este proyecto?
Para nosotros estas dos dimensiones no son caminos separados, van de la mano y se complementan en una sinergia constante. En el Deportivo LSM entendemos que para que un proyecto social sea transformador y, sobre todo, sostenible en el tiempo, debe estar respaldado por una gestión de negocio profesional y eficiente.
El fútbol, y el deporte en general, tiene un impacto social que pocas industrias pueden igualar. Es una herramienta educativa inigualable para los jóvenes y para la sociedad uruguaya en su conjunto. A través del club no solo buscamos formar futbolistas, sino que cuidamos todo tipo de valores.
Obviamente que lo que más destacamos es la disciplina y la resiliencia. Es decir, no bajar los brazos en ningún momento, no darse por vencido. El deporte te enseña a levantarte después de una derrota. Es una lección obviamente de vida que muchos la tenemos afuera de la cancha y en el deporte tenemos que intentar aplicar eso.
Por más que uno pase por momentos complicados, por no muy buenos momentos a nivel futbolístico uno no tiene que bajar los brazos y mostrar debilidad.
Ante esa circunstancia lo que hay que hacer es mostrarse fuerte, mostrarse valiente y tener esa personalidad para saber afrontar ese tipo de momentos.
Yo que he pasado por muchos momentos de mi carrera que digamos en muchos aspectos, y en muchas ocasiones, me podría haber bajoneado, podría haber bajado los brazos, pero lo mío siempre siempre fue no darme por vencido nunca. Eso me hizo haber tenido la carrera que tuve por suerte y siempre me ha ido bien.
Y, bueno, tratar de involucrarme en ese sentido en los jóvenes es uno de los métodos que me encantaría aplicar en el Deportivo LSM. Obviamente que a todo esto hay que sumarle el sentido de pertenencia. De cómo el club funciona como una red de contención alejando a los jóvenes de un entorno peligroso y dándoles un propósito diario.
Uno ha pasado por esa etapa y sabe que las malas juntas, los malos hábitos que uno puede tener en la adolescencia no son beneficiosos para uno mismo. Y creo que los jóvenes hoy en día tienen que estar respaldados en ese sentido. Y no por darle mucho dinero a un joven de 15, 16, 17 años le estás haciendo un bien. Para mí no, para mí le estás haciendo un daño, porque un adolescente no está preparado para recibir X cantidad de dinero. Creo que desde el club hay que darles otros valores, aparte de lo económico, hay que darles protección diaria, una vida sana; cuidar los valores. Eso es fundamental. Y eso es lo que vamos a implementar en el LSM.
El joven tendrá su beneficio a lo largo de su carrera cuando ya de su paso a la cuarta división o al primer equipo que esté capacitado para realmente afrontar una cifra económica adecuada y creo que es ahí donde más tenemos que hacer hincapié nosotros.
Lo que les podemos ofrecer en juveniles y en todo ese trayecto es mucho cuidado, mucho bienestar, darles todas herramientas para que puedan trabajar bien dentro de la nutrición, la psicología; dentro de todo ese tipo de cuidado que puedan ayudar al joven. Y obviamente que ahí está la salud y el bienestar del club.
El Deportivo LSM se constituyó como Sociedad Anónima Deportiva (SAD), ¿por qué eligieron este modelo?
Elegimos este modelo porque estamos convencidos de lo que es la estructura societaria para que se adapte de la mejor manera a la realidad del fútbol moderno. La sociedad anónima deportiva brinda una seguridad jurídica y una transparencia que son fundamentales cuando se manejan inversiones de esta magnitud. Nos otorga garantías sólidas, tanto a nosotros como fundadores, como a los socios estratégicos que se suman.
Nos permite meternos en una gestión ágil y profesional que a veces el modelo asociativo tradicional no puede ofrecer. Además, tenemos una visión muy clara: el fútbol hoy es fundamental en la industria del entretenimiento. El mundo está yendo hacia ese lado y nosotros creo que estamos explotando esa faceta fuera de la cancha, que es donde vamos aprendiendo.
La visión del negocio del Deportivo LSM no la definimos únicamente como un club de fútbol. Nosotros pensamos y actuamos como una plataforma de entretenimiento. El fútbol profesional es el corazón del proyecto, pero a su alrededor construimos experiencias, contenidos y una marca con la que la gente puede interactuar de diversas formas.
Entrar en el modelo SAD a nosotros nos permite operar con esa mentalidad corporativa, optimizando recursos y diversificando nuestra propuesta para estar a la vanguardia de lo que es el mercado global y lo que te exige hoy el mundo.
¿Qué plan de inversión se está ejecutando para desarrollar infraestructura?
Actualmente nuestra Ciudad Deportiva ya es un referente de la región, pero en el Deportivo LSM esa visión de expansión es constante.
Estamos trabajando en varios proyectos de infraestructura realmente novedosos de gran escala. No obstante, por un tema de confidencialidad y estratégico para no entrometer en las negociaciones que tenemos en curso prefiero no adelantar detalles específicos. Porque podrían impactar en los acuerdos finales. Así que, bueno, esperemos que de acá a un tiempo podamos tener noticias.
Pero igual, como adelanto, puedo confirmar que ya iniciamos la construcción de una nueva cancha de césped sintético con característica y estándares de FIFA en la Ciudad Deportiva LS, en la cancha 6. La estaremos inaugurando dentro de pocas semanas. Para nosotros es clave porque está destinada específicamente a nuestras categorías juveniles que este año comenzamos a competir en AUF. Mi prioridad como empresario, y la de nuestro club, es que nuestros jóvenes tengan garantizada una superficie de élite desde sus inicios.
Queremos que entrenen en la misma calidad de suelo que encontrarían en los mejores centros de alto rendimiento del mundo.
Es un paso para consolidar al club; una verdadera plataforma de formación profesional. Seguimos invirtiendo en el club, seguimos invirtiendo en nuestro país. En mi país, digamos, y Leo, como socio, también sigue invirtiendo en Sudamérica. Eso es algo muy importante para nosotros que crecimos acá en Sudamérica.
¿Qué peso tiene la asociación con Lionel Messi en la parte institucional, más allá de la inversión?
La asociación con Leo es sin dudas un activo muy importante de nuestra institución desde el punto de vista del posicionamiento global. Tener como socio estratégico a la figura de quien es para mí el más grande de la historia del fútbol de lo que yo vi nos otorga un sello de calidad y un prestigio internacional que muy pocos proyectos en el mundo pueden ostentar. Para mí es un privilegio estar con un amigo en un proyecto tan importante y que él se haya juntado conmigo en seguir explotando lo que es el fútbol uruguayo es algo muy importante. Él tiene también sus proyectos en Argentina y siempre va a estar involucrado en el fútbol.
Después también tenés el peso institucional de Leo, que tiene varias razones determinantes, como es el estándar de excelencia. Cuando uno nombra que Leo está involucrado no hay margen para la mediocridad. Su presencia nos obliga a todos a mantener los niveles de exigencia más altos en cada área del club. Y, además, compartimos una visión del profesionalismo que es la que queremos que respiren nuestros juveniles todos los días.
Es una apertura de mercado y de alianza. La marca LSM genera un interés inmediato en sponsors globales, en clubes internacionales y marcas de primer nivel que ven en nuestra plataforma una garantía de seriedad y éxito.
El mundo hoy mira hacia la Ciudad de la Costa porque estamos nosotros detrás y somos conscientes de eso. Y por eso tratamos de cuidar cada detalle y pasar nuestro mensaje a toda la gente que trabaja en el club día a día para que estén involucrados. Nosotros valoramos todo ese esfuerzo que hacen ellos. Y después tener una identidad de valores.
Con Leo compartimos una filosofía que nos representa mucho por la humildad que él tiene, el trabajo constante y el respeto por el deporte. Esos son los pilares sobre los que fundamos al club y que él haya elegido sumar este proyecto en Uruguay después de todo lo que lo que ha vivido es una validación institucional de que estamos haciendo las cosas de la manera correcta.
Tenerlo al lado no es solo tener un socio, es tener un amigo y tener una brújula de excelencia que guía el crecimiento del Deportivo LSM hacia metas que de otra forma serían inalcanzables a corto plazo. A su vez, es que tanto él como yo estemos involucrados en el club las 24 horas.
Eso genera más satisfacción porque la gente sabe que nosotros estamos completamente metidos y enfocados en el deportivo LSM. Y no lo tenemos ahí por hobby, sino que lo tenemos porque es un proyecto que nos genera mucha ilusión.
¿Están dialogando con inversores externos, marcas, sponsors, para acompañar el crecimiento del club?
Obviamente que en la etapa en la que se encuentra el Deportivo LSM, el diálogo con el sector corporativo es constante y sumamente profesional. El interés que despierta el club es masivo tanto a nivel nacional como internacional y es algo que gestionamos con mucha responsabilidad desde el directorio.
Sin embargo, nuestra filosofía de trabajo es de la selectividad estratégica. No buscamos simplemente marcas que quieran poner un logo en una camiseta. Buscamos socios que compartan nuestra visión de excelencia y quieran acompañar el desarrollo de una plataforma de entretenimiento y formación única en la región. Estamos conversando con marcas líderes que entienden que asociarse con LSM es asociarse con los valores profesionalismo, superación y éxito global que representamos con Leo junto con nuestra trayectoria.
Queremos construir una red de sponsor que aporte valor real al ecosistema del club, ayudándonos a financiar la infraestructura de vanguardia y los programas sociales que tenemos proyectado. Hoy el Deportivo LSM es una de las propuestas más atractivas para cualquier inversor que busca seguridad jurídica, prestigio en marca y un proyecto con una proyección de crecimiento sin techo.
¿Cómo imagina el crecimiento deportivo y empresarial del club en los próximos 5, 10 y 15 años?
Nuestra planificación está claro que es muy ambiciosa para sumarse para ponerse un techo. No creemos en el éxito repentino, sino creemos en el crecimiento sostenido basado en una estructura sólida. Un ejemplo de objetivo es de acá a 5 años consolidar absoluto el el modelo SAD.
Imagino al deportivo LSM ya instalado con fuerzas en el fútbol profesional del uruguayo, habiendo completado un ciclo de nuestra categoría juveniles, con la ciudad deportiva completa operando al 100% de su capacidad y en ese plazo el club debe ser reconocido como la mejor academia de formación de alto rendimiento del país, donde el jugador no solo se desarrolle técnicamente, sino que se sienta parte de una organización de élite y que vea que el LSM es el camino.
Después podemos proyectar de acá a 10 años que sea obviamente el crecimiento de ser internacional. Veo al club no solo compitiendo a niveles más alto local, sino comenzando a explotar talento formado íntegramente bajo nuestra propia metodología de LSM, o sea, la de las grandes ligas del mundo. Empresarialmente, el club ya va a haber alcanzado un punto de madurez donde los ingresos por transferencia, patrocinio global y explotación de nuestra plataforma de entretenimiento nos dará una solvencia financiera y nos va a permitir reinvertir constantemente en innovación y tecnológica. Porque nosotros lo que buscamos es una estabilidad de acá a varios años y todo lo que se vaya generando se invertirá en infraestructura y en proyectos de jóvenes, que es donde está realmente el talento en Uruguay.
Y después, de acá a 15 años obviamente que la visión del Deportivo es soñar en grande en Latinoamérica. Que cuando se hable de una gestión deportiva exitosa, transparente y con impacto social se piense en nosotros. Me lo imagino así. Como un ecosistema integral que trascienda al fútbol; un polo de entretenimiento y deporte. Ese es el legado más importante que Leo y yo queremos dejar en las futuras generaciones; haber cambiado la forma en que se entiende y se vive el fútbol en la región.
¿Qué rol puede tener Deportivo LSM en el ecosistema futbolístico uruguayo y latinoamericano?
Nuestro objetivo es ser el motor de modernización y profesionalización. Queremos que el deportivo LSM funcione con un estándar de gestión que muestre que en Uruguay es posible alcanzar niveles de excelencia internacional mediante una estructura sólida, transparente y con una visión a largo plazo. Nosotros no buscamos que eso sea ahora en 1, 2 o 3 años; buscamos que sea a largo plazo y con una estabilidad constante. Dentro del ecosistema uruguayo nuestro rol es elevar la vara: invertir en infraestructura de vanguardia y en el proceso de formación de élite. Y también contribuir a que el nivel general del fútbol nacional crezca, porque nosotros no solo aspiramos a que el deportivo LSM crezca, sino que el fútbol uruguayo en sí crezca.
Obviamente que estamos fortaleciendo la base de que se nutre el fútbol uruguayo y, bueno, nuestra Selección. A nivel latinoamericano y mundial nos proyectamos como el puente definitivo hacia la élite.
Queremos hacer conexiones, nexo con grandes equipos de los que nosotros hemos participado. Ir haciendo esos puentes para la proyección es algo muy importante para nosotros.
También nuestra visión es que un joven no tenga que emigrar a edades tempranas para conocer el profesionalismo absoluto. Queremos que vivan acá, en su tierra. En definitiva, buscamos ser un referente de gestión deportiva que combine la identidad y la pasión del fútbol sudamericano con los procesos más avanzados de la industria global. Ese es el legado que queremos construir nosotros.