Si querés “picar” algo en la playa no bajes con menos de US$ 20 (o su equivalente en pesos)

Los precios de productos y servicios en Punta del Este dan para todo. Algunos se suben al carro y otros mantienen cierta coherencia para una temporada que está “on fire”. Muchos disfrutan del glamour y otros quieren estar aunque tengan que “rascar” los bolsillos para poder seguir el tren de salidas aunque más no sea a la playa para “caretear”. En este reporte repasamos algunos precios de los paradores de la Mansa (y de puestos de playa), que son en gran aglomerador del consumo. Allí podés pagar un refresco entre 75 y 95 pesos (entre US$ 3,70 y US$ 4,70); una porción de papas fritas (se comen mucho con salas, cuatro quesos, Carusso) oscila entre 120 y 190 pesos (US$ 6 y US$ 9,40).

Un choclo en la playa cuesta 70 mangos (US$ 3,5) y una cerveza, dependiendo de la marca, entre 130 y 170 (US$ 6,40 y US$ 8,40). Un helado palito está a 60 pesos (casi US$ 3) seis veces más de lo que cuesta en una playa montevideana. Así que haciendo una cuenta Grosso modo, para pasarte un día de playa y picar algo tenés que llevar por lo menos US$ 20. También podés comer algo más elaborado como un plato de rabas por 210 pesos (unos US$ 10,30) y una copa helada te cuesta 230 pesos (US$ 11,30). Si lo que buscás es algún trago, una capiroska vale 150 pesos (alrededor de US$ 7,40).

¡Qué me van a hablar de cumbia! (vuelve La Delio Valdez a UY)

Luego de agotar dos presentaciones en C Art Media en el mes de abril, La Delio Valdez anunció una nueva etapa de su recorrido presentando su gira de teatros 2026, que tendrá entre sus fechas más importantes el sábado 24 de octubre en el histórico Teatro de Verano Ramón Collazo de Montevideo.

Importaciones bajo Régimen de Turismo crecieron 36,5%: CDE acelera mientras Encarnación busca recuperar dinamismo

Las importaciones realizadas bajo el Régimen de Turismo alcanzaron US$ 3.069,3 millones entre enero y septiembre de 2026, con un crecimiento interanual del 36,5%. Detrás del fuerte avance de las cifras nacionales aparecen realidades diferentes entre las principales ciudades fronterizas: mientras Ciudad del Este reporta un aumento considerable de las ventas y proyecta un cierre de año todavía más dinámico, Encarnación continúa condicionada por la debilidad del consumo argentino y busca reducir su dependencia del comercio de frontera.