En Montevideo hay una fábrica de pastas artesanal cada 10.000 habitantes

Salsa bolognesa, tuco de pollo, filetto o cuatro quesos, todo contribuye para realzar un buen plato de pasta, el clásico de los domingos en las mesas uruguayas. De hecho, en cada barrio hay una fábrica de pastas que podríamos llamar artesanales. Se estima que en todo el país hay unas 250 de las cuales 140 están en Montevideo, lo que en buen romance quiere decir que en la capital hay una cada 10.000 habitantes. Si bien lo que más se consume son los ravioles y tallarines, con los años los “pastificios” han diversificado su oferta, incorporando masas saborizadas, nuevos formatos y rellenos.
El consumo per cápita por año está en unos 8 kilos, bastante bien en América Latina pero lejos de los 14 kilos de pasta que consumen en Italia, tal como nos comentó Fernando Figueredo, propietario de La Pastería. El ciento de ravioles, dependiendo de la empresa y el barrio, puede costar entre 70 y 100 pesos (entre US$ 3,4 y US$ 5). ¿Solés consumir pasta fresca artesanal los domingos?

Taco, bocha y una visión de negocio en el Este (Punta Polo toma nuevo envión con US$ 20 millones de inversión)

Punta del Este se ha convertido actualmente en uno de los principales lugares para el desarrollo de proyectos inmobiliarios vinculados al polo. Ahora bien, antes de que varios deportistas de élite de la vecina orilla invirtieran millones de dólares en Uruguay para esto, hubo un visionario que entendió que Punta del Este, el polo y el real estate eran un buen negocio y así nació, hace más de dos décadas, Punta Polo, una iniciativa que ahora se relanza con un nuevo equipo integrado por Eidico y el desarrollador Álvaro Cayol.

En 5 años los cambios logísticos estarán relacionados con nuevas conexiones regionales y alternativas de salida para la producción nacional

El país atraviesa un proceso de transformación logística que podría abrir nuevas oportunidades para los sectores productivo, industrial y de servicios durante los próximos cinco años. El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, señaló que, antes de capturar ese potencial, Paraguay todavía enfrenta tres grandes desafíos que limitan el crecimiento de las industrias: el acceso al financiamiento, la formación de capacidades técnicas y la necesidad de una planificación territorial y logística acorde con el desarrollo productivo.