Un invento uruguayo que duplica tu espacio

Si tenés problemas de lugar en el cuarto de los chicos, Hiddenbed te puede ayudar con un dos en uno: cama de noche y escritorio de día. Se trata de un ingenioso invento del ingeniero uruguayo Juan Carlos Monestier, ideado en el año 2000, que mereció un especial en el programa inglés “60 Minutes Makeover” por su originalidad a nivel mundial. Del diseño creado en su momento para resolver las necesidades de Monestier ya se llevan vendidas 5.000 camas en todo el mundo. Maria Teresa Mendaro, encargada del proyecto, nos cuenta que desde que lo presentaran en 2003 en una feria de muebles de Alemania, en sólo dos años quedó armada una cadena de distribución en 10 países, con más de 200 puntos de venta. En 2005 abrieron un local de venta al público en Montevideo y comenzaron a desarrollar franquicias. En este momento tienen 14 representaciones y gracias al éxito alcanzado esperan desarrollar el gran mercado de EE.UU y todo Europa. Mirá un video desmotrativo aquí.

Adiós a VeDi y al papel: Mi Docta pone más de 260 trámites online y también mide cuánto trabajan los empleados públicos (5.000 ya fueron capacitados)

(Por Juliana Pino) Tras un año y medio de desarrollo, la Municipalidad de Córdoba presentará este viernes 4 Mi Docta, el nuevo ecosistema digital que reemplazará a VeDi desde el lunes 7. Con más de 260 trámites digitales, 69.211 gestiones realizadas desde marzo y un tiempo de respuesta promedio de 7 días, la plataforma busca terminar con el papel y sumar control en tiempo real sobre la productividad de los empleados municipales.

Ricardito cruzó el charco bien acompañado (la golosina uruguaya desembarca en Argentina de la mano de Billiken)

Ricardito es fabricado por la empresa uruguaya Chocolates Haas y llegó a Argentina con un doble objetivo: reencontrarse con los uruguayos que viven allí y conquistar nuevos consumidores. Argentina siempre fue un mercado de especial interés para la tradicional golosina uruguaya y, según explicaron desde la empresa, el desembarco responde principalmente a una demanda sostenida de compatriotas que buscaban volver a encontrar el producto. A esto se suma el desafío de presentar Ricardito al público argentino y posicionarlo como una golosina asociada a la identidad uruguaya.