Resurge interés por destinos turísticos nacionales y no tradicionales: Botnia, Rocha y Artigas.

En invierno, para tomarse un descanso de la ciudad no sólo está la clásica Punta del Este. Una visita a la planta de Botnia con dos noches de hotel cuesta US$ 57 en el Plaza Hotel, con desayuno buffet, bus y city tour por Fray Bentos. Un fin de semana natural en Punta del Diablo, con dos noches en la posada Recamar, desayuno, Internet, acceso a bicicletas, visita al Potrerillo de Santa Teresa, cena y cuatro horas de alquiler de caballo cuesta US$ 95 por persona en base doble. Si querés ir más lejos podés visitar las minas de piedras semipreciosas en Artigas, con dos noches de hotel, bus, citiy tour, pero sin comidas incluidas, por US$ 189 por persona.

Punta del Este se prepara para un verano de alto voltaje (con DJs y artistas globales, fiestas exclusivas y una carrera por la noche perfecta)

De Blback Coffee a Solomun, ARTBAT, Marco Carola y Adriatique, la temporada 2026/2027 promete convertir nuevamente al balneario en uno de los epicentros de la música electrónica y el entretenimiento de lujo de la región. Con fiestas en polos, museos, bodegas y espacios al aire libre, Punta del Este combina glamour, turismo internacional y una agenda que empieza a marcar el ritmo antes de que llegue enero.