Lo Jack recuperó US$ 400.000 en autos y ahora va por las notebooks

Federico Abadie puede sentirse orgulloso de lo logrado por Lo Jack desde su ingreso al mercado uruguayo hace dos años. La empresa, que se dedica al rastreo de vehículos robados mediante un dispositivos colocado en el propio auto, logró recuperar autos por un valor superior a los U$S 400.000 y ya tiene unos 2.000 clientes. Ahora la compañía aspira a terminar el 2008 con unos 5.000, pero además, tiene algunas novedades bajo la manga y en breve planea comercializar el sistema en notebooks, colocando de la misma manera un dispositivo en los computadoras personales. Este servicio tendrá un costo de U$S 100 (más o menos equivale al 10% del equipo) con dos prestaciones más que significativas: por un lado saber dónde está la notebook y por otro mantener la información a salvo, dado a que el propietario con una orden puede destruir determinados documentos dentro esa laptop para que nadie tenga acceso a ellos.

Adiós a VeDi y al papel: Mi Docta pone más de 260 trámites online y también mide cuánto trabajan los empleados públicos (5.000 ya fueron capacitados)

(Por Juliana Pino) Tras un año y medio de desarrollo, la Municipalidad de Córdoba presentará este viernes 4 Mi Docta, el nuevo ecosistema digital que reemplazará a VeDi desde el lunes 7. Con más de 260 trámites digitales, 69.211 gestiones realizadas desde marzo y un tiempo de respuesta promedio de 7 días, la plataforma busca terminar con el papel y sumar control en tiempo real sobre la productividad de los empleados municipales.

Ricardito cruzó el charco bien acompañado (la golosina uruguaya desembarca en Argentina de la mano de Billiken)

Ricardito es fabricado por la empresa uruguaya Chocolates Haas y llegó a Argentina con un doble objetivo: reencontrarse con los uruguayos que viven allí y conquistar nuevos consumidores. Argentina siempre fue un mercado de especial interés para la tradicional golosina uruguaya y, según explicaron desde la empresa, el desembarco responde principalmente a una demanda sostenida de compatriotas que buscaban volver a encontrar el producto. A esto se suma el desafío de presentar Ricardito al público argentino y posicionarlo como una golosina asociada a la identidad uruguaya.