Por un lado, el JBL Charge 6 ofrece hasta 28 horas de autonomía y cuenta con un banco de energía integrado, que permite cargar otros dispositivos mientras el parlante sigue reproduciendo música. Su asa resistente facilita el transporte y, debido a su certificación IP68, es resistente al polvo, al agua y a las caídas, lo que lo hace ideal para exteriores.
Por su parte, el JBL Flip 7 es una versión aún más portátil, no solo por su tamaño reducido, sino también por su sistema PushLock, que trae accesorios intercambiables para transportarlo de la forma más cómoda según la ocasión. En este caso, la batería ofrece hasta 16 horas de reproducción y mantiene la misma certificación de resistencia IP68.
Además, están fabricados con plásticos y tejidos reciclados y se presentan en empaques de papel con certificación FSC e impresión con tinta de soja, como parte del compromiso de la marca con la sustentabilidad.