Las alimenticias se preparan para las batallas reguladoras (en el camino de las tabacaleras)

Primero vinieron por las tabacaleras y luego por las bebidas alcohólicas.  Ahora la movida regulatoria está apuntando sus cañones a la industria de la alimentación, a quien muchos acusan de potenciar la epidemia de obesidad.
Como es un tema sensible y “prensable”, muchos legisladores de todas las instancias (ciudad, provincia y nación) “compran” el discurso más extremista.  Los lobbistas de la industria -por ejemplo- lograron parar en Buenos Aires una reglamentación que virtualmente dejaba sin productos a los kioscos: “de Arcor pasaban 5 ó 6 productos y de Molinos 2... hasta los yogures con cereal de La Serenísima estaban arriba del arbitrario máximo calórico que impulsaban algunos”, nos confió un hombre de la industria alimentaria en los pasillos del Coloquio de la UIC... seguí, hacé clic en el título.

La autoregulación es un camino, incluso, que ya adoptaron en Argentina varias multinacionales que -por ejemplo- no realizan publicidad para niños menores de 12 años, un terreno donde hoy por hoy sólo comunica Arcor.
“Lamentablemente para nosotros -decía nuestra fuente- lo que viene avanzando es la parte más radicalizada del discurso. Es fácil culpar a la industria de la obesidad y abstraerse del sedentarismo y otros malos hábitos”.  Un debate abierto.

La Fernetería pisa fuerte en Miami: cómo el concepto porteño se ganó su lugar en Wynwood (y suma un reconocimiento clave de Fernet-Branca)

Hace ya un tiempo que La Fernetería llevó su mix de pastas, coctelería de autor y espíritu nocturno desde Buenos Aires a Miami. Lo que empezó como un desafío internacional, hoy ya está consolidado como un clásico en el barrio de Wynwood, donde el restaurante y rooftop sigue demostrando que la propuesta gastronómica argentina sabe competir en las ligas mayores.

Mientras la construcción enfrenta conflictos y sobrecostos, Aüren y Kusaga invierten US$ 1 millón para armar casas en semanas

(Por Antonella Echenique) En un contexto marcado por conflictos sindicales, demoras y mayores costos en parte de la construcción tradicional, Aüren y Kusaga desembarcan en Maldonado con una nueva forma de construir casas: componentes fabricados en taller y casas ensambladas en semanas. El proyecto implica una inversión de US$ 1 millón y el desarrollo de la "Experiencia Kusaga", un espacio donde los clientes podrán recorrer, diseñar y elegir cada detalle de su futuro hogar.