Haciendo punta en la salud (innovador tratamiento de inmunoterapia para leucemia)

El Ministerio de Salud Pública habilitó en el país un innovador tratamiento para la leucemia linfoblástica aguda de células B, un cáncer de la sangre y de la médula ósea en el que un tipo particular de glóbulo blanco se replica sin control, que afecta tanto a adultos como a niños en nuestro país. Esto pone a Uruguay como uno de los primeros países de Latinoamérica en contar con esta terapia.

El blinatumomab es un medicamento de alto costo registrado y ya disponible para una patología que, en 2019, registró en Uruguay una incidencia de 49 nuevos casos anuales.

Según los resultados de dos estudios clínicos, la inmunoterapia con blinatumomab es más eficaz que la quimioterapia para tratar la leucemia linfoblástica aguda de células B (LLA-B), en recaída o refractariedad en niños, adolescentes y adultos. Además, demostró eficacia en pacientes con enfermedad mínima residual.

Uruguay cuenta con experiencia clínica en el uso de blinatumomab, tanto en el tratamiento de niños y adolescentes como de adultos. Dada la incidencia de la patología, que se concentra predominantemente en pediatría, la experiencia con blinatumomab se ha centrado principalmente en la Fundación Pérez Scremini.

Al tratarse de un medicamento de alto costo no cubierto aún por el sistema de salud, los pacientes pueden acceder mediante una acción de amparo ante el Ministerio de Salud Pública (MSP). Ahora, desde el registro del blinatumomab por parte del MSP, el medicamento está habilitado para el uso en cualquier paciente al que se lo recete, ya no siendo necesaria la autorización paciente a paciente requerida anteriormente.

Así, Uruguay se convierte en uno de los primeros países de Latinoamérica en contar con esta terapia innovadora para el tratamiento de LLA-B.

Tu opinión enriquece este artículo:

La Administración de Ferrocarriles de Uruguay le saca la telaraña a 2.000 inmuebles (suma acuerdos para nuevos usos en todo el país)

La Administración de Ferrocarriles trabaja en la actualización de su inventario patrimonial, con más de 2.000 padrones distribuidos en todo el país, y avanza en convenios con gobiernos departamentales. En ese sentido, ya firmó con 12 intendencias y negocia con las 7 restantes. El foco está puesto en abrir nuevos destinos productivos, sociales y logísticos para activos hoy subutilizados.