El helipuerto de Montevideo no tuvo un solo vuelo en su primer año de vida

El helipuerto de Montevideo que fue inaugurado en mayo de 2015 en el WTC Free Zone, lugar ícono del mundo empresarial, no ha tenido un solo vuelo hasta el día de hoy, según confirmaron fuentes del WTC Free Zone.

El primer Helipuerto internacional de Uruguay nació como una alianza entre la empresa Foresbal y World Trade Center Free Zone e implicó una inversión de US$ 30 millones. En sus comienzos estaba previsto que realizarán traslados aeromédicos de emergencia –que realizarán a través de cuatro helicópteros equipados como ambulancia aérea–, el traslado de cargas externas e internas, servicio de relevamiento aéreo mediante el sistema LIDAR con capacidad fotográfica –tanto para prospección de minerales, forestaciones y colección de datos– y el servicio de observación y apoyo a operaciones de tierra.

En lo que hace a offshore, proyectan proveer vuelos aeromarítimos para el traslado de personas y cargas más allá de la costa y también que fuera usado como taxi aéreo, o sea vuelos de lujo para traslado rápido de personas.Vale recordar que la pista tiene 20 m2 y posee un área de Migración y Aduanas incorporada.

Tu opinión enriquece este artículo:

Más empresas formales, más empleo: el comercio suma 25.000 nuevas firmas desde 2023

La formalización de las mipymes, el acceso al crédito y la capacitación del capital humano aparecen como algunos de los principales desafíos para fortalecer al sector comercial paraguayo. Durante un encuentro con referentes empresariales, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, y la ministra de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Mónica Recalde, coincidieron en que el crecimiento del sector necesita apoyarse en mejores condiciones para que las pequeñas empresas puedan ingresar a la formalidad, acceder a financiamiento y ampliar sus oportunidades comerciales.

“Esto explota”, la construcción 3D llega a Uruguay para levantar una casa en un día

(Por Fidel Olivera) Jonatan Ruiz, de Ruiz Construcciones, trabaja desde hace casi cuatro años para traer a Uruguay una tecnología de construcción aditiva que podría comenzar a operar entre fin de año y enero. Se trata de una máquina valuada en 150.000 euros —unos US$ 155.000 a US$ 160.000—, que llegará bajo un esquema de admisión temporaria por 18 meses y con un acuerdo que busca minimizar el riesgo de la inversión.