Un científico gana entre US$ 300 y 600 en Uruguay.

Hay 1016 científicos activos, desde neurobiólogos a biofísicos, patólogos a bibliotecólogos y otros, que fueron elegidos para integrar el Sistema Nacional de Investigadores, necesario para fortalecer y expandir la actividad científica y categorizar y evaluar a los investigadores con criterios internacionales. Entre los seleccionados un 70% pertenece a la Universidad de la República y el 30% al Latu, Inia, Instituto Pasteur, Clemente Estable y universidades privadas. La categoría más baja, la de los candidatos a investigadores, percibe US$ 300 por mes como apoyo para investigar. En función de su productividad en los últimos años, su longevidad, su nivel académico y su capacidad de formar investigadores, luego pasan a los niveles I, II o III. En el nivel III está la “crème de la crème” de nuestra comunidad científica, hombres y mujeres reconocidos en todo el mundo por sus aportes a la ciencia. Pero sin embargo, su salario en el nivel III es de apenas US$ 600.

Adiós a VeDi y al papel: Mi Docta pone más de 260 trámites online y también mide cuánto trabajan los empleados públicos (5.000 ya fueron capacitados)

(Por Juliana Pino) Tras un año y medio de desarrollo, la Municipalidad de Córdoba presentará este viernes 4 Mi Docta, el nuevo ecosistema digital que reemplazará a VeDi desde el lunes 7. Con más de 260 trámites digitales, 69.211 gestiones realizadas desde marzo y un tiempo de respuesta promedio de 7 días, la plataforma busca terminar con el papel y sumar control en tiempo real sobre la productividad de los empleados municipales.

Ricardito cruzó el charco bien acompañado (la golosina uruguaya desembarca en Argentina de la mano de Billiken)

Ricardito es fabricado por la empresa uruguaya Chocolates Haas y llegó a Argentina con un doble objetivo: reencontrarse con los uruguayos que viven allí y conquistar nuevos consumidores. Argentina siempre fue un mercado de especial interés para la tradicional golosina uruguaya y, según explicaron desde la empresa, el desembarco responde principalmente a una demanda sostenida de compatriotas que buscaban volver a encontrar el producto. A esto se suma el desafío de presentar Ricardito al público argentino y posicionarlo como una golosina asociada a la identidad uruguaya.