La empresa uruguaya MUS, liderada por Rafael Bonilla, consiguió la representación exclusiva para Uruguay, Argentina y Brasil de Andover Audio, la marca estadounidense especializada en sistemas de audio de alta calidad. El acuerdo incluye la comercialización de bandejas de vinilo, parlantes adaptables y racks, además de vinilos tanto nacionales como importados, con el objetivo de impulsar la experiencia completa del vinilo en la región.
El proyecto comenzó hace dos años, cuando Diego Martínez, de Montevideo Music Group, le propuso a Bonilla editar en vinilo el catálogo de música uruguaya. “Me puse a investigar y vi que desde 2007 el mercado del vinilo crece orgánicamente a dos dígitos por año. En pandemia llegó a crecer un 40% en 2020 y un 60% en 2021 y 2022”, explicó Bonilla. Sin embargo, la falta de fábricas limita la producción, ya que la más grande del mundo está en la República Checa y el resto pertenece a grandes discográficas. A pesar de esas restricciones, la demanda no deja de aumentar. “El 50% de quienes compran vinilos no tiene equipo para reproducirlos y el 80% de los jóvenes que los probaron tuvo una mala experiencia por usar valijas baratas. Nosotros queremos cambiar eso”, agregó.
Bonilla viajó a Estados Unidos, probó los equipos de Andover Audio y decidió contactarse con la marca. “Al principio no me dieron bola, pero cuando les conté que trabajaba hace 40 años en la industria musical y que mi idea era vender discos y equipos juntos, nos entendimos enseguida”, relató. El resultado fue un contrato de exclusividad por tres años, renovable automáticamente, para Uruguay, Brasil y Argentina. “La filosofía es simple: para vender equipos necesitás discos, y para vender discos necesitás buenos equipos”, resume Bonilla.
Andover Audio nació en 2012 y desde entonces ha trabajado junto a marcas líderes para desarrollar soluciones de audio de alto rendimiento tanto para el hogar como para el sector automotriz. En 2019 lanzó su producto insignia, el Andover-One, el primer tocadiscos integrado en recibir durante tres años consecutivos la distinción “Recommended Components” de la revista Stereophile. Este modelo revolucionó el mercado al incorporar la tecnología IsoGroove, que elimina las vibraciones y permite colocar el tocadiscos directamente sobre la base de sonido sin generar acoples. Además, la marca incorpora innovaciones como aptX Bluetooth, códecs AAC, DSP propietario, compatibilidad de 24-bit/192kHz, amplificadores biamplificados Clase D y componentes de nivel audiófilo como tweeters AMT y woofers de aluminio con imanes de neodimio. Todos sus diseños son compactos, modulares y elegantes, pensados para ofrecer calidad hi-fi en espacios reducidos.
La primera importación llegó en abril por vía aérea para el lanzamiento oficial, y a fines de mayo arribó el primer embarque marítimo. Actualmente, los productos se comercializan en Mercado Libre bajo la marca MUS, y se están evaluando puntos físicos con experiencias inmersivas, como un córner en una cafetería montevideana, que incluiría exhibición y venta de vinilos y equipos. Los precios son un factor clave para el mercado: las bandejas Andover cuestan alrededor de 399 dólares, el sistema Spinbase (que funciona como parlante) ronda los 499 dólares y los racks, unos 349 dólares. Además, existe la posibilidad de pagar en cuotas, lo que hace que los equipos sean más accesibles para los consumidores que buscan mejorar su experiencia auditiva.
El negocio de la edición
La propuesta de MUS no se limita a la venta de equipos. También implica la edición de música nacional en vinilo y la importación de catálogos internacionales. Este año planea lanzar seis títulos uruguayos, entre ellos discos de Cabrera, Fatoruso, Matías Valdés, Tabaré Cardozo, Los Olimareños y La Triple Nelson, con la posibilidad de sumar a Jaime Roos. La meta para 2025 es alcanzar veinte títulos anuales. Cada tiraje será limitado a 300 copias, considerando el tamaño del mercado local. Paralelamente, MUS está importando vinilos de artistas internacionales como Taylor Swift, Pink Floyd, Sabrina Carpenter, Joaquín Sabina y Andrea Bocelli, entre otros.
Para Bonilla, el objetivo es devolverle al artista y al público el valor del objeto físico. “Queremos que la gente tenga la experiencia completa: poner un vinilo, escucharlo bien y disfrutarlo. Escuchar vinilo no es solo oír música, es un ritual, una desconexión y una forma distinta de vivir la música”, concluye.
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