Biopack está aumentando su venta de bolsas biodegradables gracias a la nueva ley

Las bolsas compostables y biodegradables uruguayas de Biopack, producidas a partir de almidón de maíz y aceites vegetales, pueden sustituir perfectamente a las de plástico ya que tienen una resistencia similar. Claro está, son más amigables con el medio ambiente, dado que, como no están hechas de petróleo, se degradan en 12 semanas en una planta de compostaje industrial o en 180 días en condiciones de biodegradación mediante la acción de microorganismos.

Los productos ofrecidos por la empresa cumplen con la ley aprobada de uso sustentable de bolsas plásticas y tienen la certificación de la Dinama. Por otra parte, estudios comprobaron que, además de generar abono orgánico, estas bolsas se biodegradan “relativamente rápido” en caso de que terminen en el océano. Si llegan al relleno sanitario, se comportan si fueran de papel.

“Comenzamos a desarrollar el proyecto cuando no se sabía si se iba a aprobar o no la ley, aunque teníamos la convicción de hacer un producto ecológico. El mes pasado trabajamos para 25 clientes, pero este mes, como consecuencia de la nueva reglamentación, estamos recibiendo muchos pedidos. Seguramente terminemos el mes con unos 4.500 kilos en bolsas entregados”, explicó Ignacio Gajer, encargado de ventas de Biopack, a InfoNegocios. La empresa tiene una capacidad de producción de 25.000 kilos por mes.

Biopack comercializa cuatro tipos de bolsas: de supermercado (de 40x50 cm y 42x55 cm), tipo boutique (de 40x50 cm y 40x60 cm), bolsas en rollo y de residuos. A su vez, elaboran bolsas con tamaños y diseños personalizados.

“Nos tomamos más de un año para elegir el material adecuado para trabajar. Necesitábamos que fuera amigable con el medio ambiente, que nos fuera rentable y que se adapte a las normativas uruguayas. Estamos trabajando con materia prima italiana”, comentó Ignacio Gajer.

La empresa está a cargo de Sergio Gajer, encargado de producción, Inés Tiscornia, responsable técnica e Ignacio Gajer. Lograron desarrollar el proyecto gracias al apoyo que les brindó la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) y el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) en el 2017, que les facilitó la mitad del dinero necesario para la inversión inicial del proyecto (US$ ?250.000).

Tu opinión enriquece este artículo:

Cada vez van quedando más chicos los m2 (la importadora Oprumin crece de modo sostenido)

En 2003 comenzó siendo una firma distribuidora de mayoristas, pero en 2006 dio el paso a la importación y comercialización, creciendo desde entonces a ritmo acelerado. “Vamos ya por la quinta mudanza, siempre a más y más, porque el día que no tenés stock el negocio se cae”, dijo Pablo Martínez, propietario y CEO de Oprumin, una empresa importadora, comercializadora y distribuidora de productos de consumo masivo, con un espacio de más de 8.000 m2 para trabajar en la Ruta 101. “Que ya nos queda chico”, remarcó Martínez a InfoNegocios.

De cuenca lechera a nodo estratégico regional (Asociación Rural de Florida prevé inversión de US$ 60 millones en polo logístico y puerto seco)

(Por Antonella Echenique) La Asociación Rural de Florida proyecta un parque de 70 hectáreas con una inversión estimada de 60 millones de dólares, que integrará producción agropecuaria, logística e industria, con conexión ferroviaria, exoneraciones impositivas y generación de empleo local. Rafael Leaniz, presidente de la asociación, dialogó con InfoNegocios de esto y otros temas.   

El impacto de la transformación digital y la IA en la experiencia del empleado

La transformación organizacional avanza a un ritmo acelerado y los empleados lo sienten. Más de la mitad experimenta una sobrecarga de cambios, con mayores exigencias, nuevas herramientas y redes de trabajo redefinidas, según los resultados de la más reciente edición de la encuesta Global Workforce Hopes and Fears Survey 2025 que realiza PwC. Este contexto, aunque lleno de oportunidades, también genera tensión emocional y desorientación. Si bien tres de cada cinco trabajadores se muestran entusiasmados por el futuro, la mayoría admite un estrés palpable ante la velocidad de las transformaciones. Las organizaciones no pueden detener el cambio, pero sí construir resiliencia: priorizar el bienestar, equilibrar expectativas, practicar empatía y mantener la transparencia son claves para evitar que la fatiga erosione el compromiso.