Un mercado digital cada vez más competitivo, con un algoritmo que decide qué se ve y qué queda en la sombra es el contexto con el que surge el emprendimiento uruguayo Venty, que encontró una fórmula en ofrecer un buen producto, atención al cliente personalizada y una estrategia intensiva en redes sociales.
Detrás de la marca están Douglas Cortés (30) y Darwin Bernales (21), jóvenes que apostaron hace pocos meses por una propuesta simple en apariencia —un sistema magnético que ayuda a mejorar la respiración nasal— pero que exige un trabajo constante de comunicación y acompañamiento al cliente.
El producto principal de la marca consiste en una banda con pequeños imanes que se adhiere a stickers colocados en la nariz para ensanchar suavemente las fosas nasales y facilitar el flujo de aire, ya sea durante el sueño, el ejercicio o la actividad cotidiana.
Pero el diferencial del emprendimiento no está solamente en el dispositivo en sí, sino en cómo se construye la relación con el cliente desde el primer contacto.
“Siempre decimos que, si alguien tiene dudas, nos escriba. Lo decimos a todos los clientes que hacen la compra. Si no lo podés pegar o pensás que lo estás colocando mal, te ayudamos”, explica Cortés. El acompañamiento posterior a la venta es parte del ADN del proyecto. “Realmente funciona. Puede haber casos puntuales, porque son adhesivos que se pegan a la piel, y si tenés la piel grasa o no limpiaste bien la zona puede pasar que no se adhieran tanto. Pero una vez que tomás esas precauciones, el producto funciona correctamente”, agrega.
Ese enfoque responde a una convicción central del emprendimiento: poner al cliente en el centro. Cortés resume la lógica con claridad: “El foco ha sido atender al cliente y darle una buena experiencia. Porque después es el mismo cliente el que habla”.
En ese sentido, el boca a boca sigue siendo una pieza clave en el crecimiento. “Alguien lo compra, le gusta y se lo recomienda a su hermano o a un amigo. Ahí entran muchas cosas: el producto, la experiencia con la empresa y la experiencia postventa”, sostiene.
Aunque la recomendación entre usuarios mantiene su peso, la estrategia de crecimiento del emprendimiento se apoya fuertemente en el ecosistema digital. El core comercial de la empresa está en las redes sociales, donde Venty concentra buena parte de su energía —y también de su presupuesto— en campañas publicitarias.
La inversión mensual en publicidad dentro de Meta Platforms ronda los US$ 4.000, una cifra significativa para un emprendimiento joven, pero que refleja la apuesta de los fundadores por escalar el negocio a través de plataformas como Instagram y Facebook.
Ese empuje digital acompañó un crecimiento que, según Cortés, superó incluso las expectativas iniciales. “Ha sido un emprendimiento que creció y esperamos que siga creciendo. Capaz que fue un crecimiento fuerte, y ahora lo que venimos haciendo es ordenar todo y encarrilar el proyecto”, comenta y destaca que ya pasaron las mil unidades vendidas.
Y este es el primer paso y para los empresarios detrás de Venty el aparato tiene potencial de crecimiento y es un ejemplo de cómo, en la economía de las redes, el producto importa, pero la conversación que lo rodea puede ser igual de determinante.
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Sergio Peteco :
FELICITACIONES, MUY BUENA IDEA. SON ADMINICULOS MUY PRÁCTICOS Y NECESARIOS PARA QUE LO USEN TODOS, LOS QUE PRÁCTICA DEPORTE, LOS QUE TIENEN ALERGIA Y SE LES TAPA NARIZ, LOS QUE POR LA NOCHE QUIEREN DORMIR MEJOR ETC ETC. SE DEBIERA YA, VENDER EN FARMACIAS Y EN TODO EL PAÍS!