Mantenernos en forma nos cuesta entre US$ 350 y US$ 890 al año.

Cuántas veces te has escuchado decir: mañana empiezo el club. Seguramente muchas más de las que lo llevás a la práctica. Y aunque sacudirse la modorra para empezar a ir al club cuesta, la llegada del verano siempre es un estímulo más. Eso sí, si no lo aprovechás te darás cuenta que al cabo del año estás “tirando un montón de plata” que bien podrías utilizar en otro fin. En promedio, la cuota mensual de un club deportivo cuesta alrededor de 1.500 pesos, lo que significa que al cabo del año tenés que disponer de 14.400 pesos (US$ 890) para estar en forma, lo mismo que te sale un viaje de una semana a Buzios. Si tu opción es un gimnasio (con sala de aparatos) los precios son muy variados pero con un promedio de 600 (US$ 30) podés hacer una buena práctica. En este caso, al año estarás desembolsando 7.200 pesos (unos US$ 356), con los que te podrías ir unos días a Floripa. Por supuesto que hay opciones más caras y más baratas, como salir a correr a la rambla o un picadito con los amigos en la canchita del barrio.

“Estamos proyectando la ampliación de WTC Montevideo Free Zone” (Ernesto Kimelman, director de Kimelman Moraes y vicepresidente de WTC)

En el aniversario número 20 de InfoNegocios Uruguay seguimos apostando, como desde hace 16 años ininterrumpidos, por los encuentros cara a cara, por el intercambio valioso y por compartir almuerzos con personas que enriquecen el ecosistema de negocios del país, bajo la firme convicción de que las conexiones cercanas potencian a las empresas. Este 2026 Te Invito a Comer tiene sede en las modernas oficinas de la firma Cervieri Monsuárez y, como es tradición, te compartimos un poco de lo que intercambiamos con Ernesto Kimelman, director del estudio Kimelman Moraes y vicepresidente de WTC Montevideo y Punta del Este.

El por qué del radical cambio de consumo y la transformación del mercado de bebidas (un análisis estratégico del sector)

(Por Rodriguez Otero y Maurizio) La decisión de Coca-Cola y otras marcas de lanzar productos como Triple Z se debe a un profundo cambio en la dinámica del consumo. El ascenso de las aguas funcionales, bebidas nutricionales, gaseosas de probióticos, cervezas saludables y jugos enriquecidos-proteicos demuestran que las preferencias de los consumidores están evolucionando.