Locura de sexo en la ciudad (by Laura Meléndez).

Un fin de semana en Buenos Aires siempre rinde. A pesar de no haber ido al teatro, una parada obligatoria fue el cine. ¿Qué ver? Obviamente Sex and the City, la película en la que Sarah Jessica finalmente... no te voy a contar el final, por supu. Pero sí hubo algunas cosas de la peli que me llamaron la atención y tienen que ver con el manejo de marcas. Sarah Jessica (o mejor dicho Carrie), anda todo el tiempo con su laptop. ¿Marca? MacBook, of course... pero en un momento dramático del filme, y ante la desesperación porque no encuentra su rosado teléfono, Samantha le alcanza un iPhone y Carrie lo mira y le dice: "No lo entiendo, es muy complicado para mí" (o algo así). Otras dos marcas visiblemente "coladas" en la peli son Mercedes Benz (es la marca del auto de "Big" y la camioneta de Samantha que es millonaria y vive en Los Ángeles) y Louis Vuitton, que aparece cuando Carrie le pregunta a su futura asistente durante su entrevista laboral de dónde había sacado su cartera. Obviamente, la futura asistente le dice que la alquiló "hasta el martes". No es de extrañar entonces, que esta tendencia de rentar accesorios de marca carísimos se ponga de moda por estas latitudes. Estaremos alerta para pasarte los piques...

“El mejor momento para comprar un auto es ahora”: Claudio D’Agostini analizó electrificación, récord de ventas y alertas por sobrestock

(Por Antonella Echenique) Claudio D’Agostini, gerente general de General Motors, analizó el cierre de 2025 y adelantó lo que se viene en 2026. La electrificación sigue creciendo rápidamente, el mercado uruguayo alcanzó récords de ventas, pero el aumento del stock y la llegada de nuevas marcas generan señales de alerta para los consumidores.

Guemiper, detrás de ACHO, invertirá US$ 800.000 en un nuevo centro logístico

(Por Antonella Echenique) Mientras las papas ACHO ganan espacio en las góndolas y se consolidan como un snack premium, Guemiper da un nuevo paso en la profesionalización de su estructura. La empresa, fundada hace ocho años por Agustín Pernas y Bruno Guerrieri, proyecta una inversión cercana a los US$ 800.000 para la construcción de un centro logístico propio, una apuesta pensada para ordenar la operación y acompañar el crecimiento del negocio.