La argentina Pilay analiza venir a Uruguay con su modelo de inversión en ladrillos

Todos coincidimos en que los ladrillos siguen siendo una buena plataforma para poner nuestros ahorros. Y siempre hay quienes ven en la crisis una oportunidad. Tal es el caso de la empresa argentina Pilay que luego de probar su modelo en Santa Fe y Córdoba, está con ganas de poner un pie en Uruguay. La propuesta se basa en construir edificios y vender los apartamentos en cuotas bajas y fijas, a muchos meses de plazo, y con muy pocos requisitos para el ingreso, como así también el ahorro en ladrillos como suelen llamar al sistema desde la empresa. “Tenemos una cartera importante de contactos con empresarios de Cuyo y Región Centro (en Argentina) pero hacia el este Uruguay es el camino a seguir”, comentó a la prensa rosarina Gonzalo Crespi, el gerente general del grupo que, antes de tirarse al agua, contrató los servicios de una consultora local para analizar la viabilidad del modelo. Si todo sale bien, estarían entrando a Uruguay el año que viene.

Taco, bocha y una visión de negocio en el Este (Punta Polo toma nuevo envión con US$ 20 millones de inversión)

Punta del Este se ha convertido actualmente en uno de los principales lugares para el desarrollo de proyectos inmobiliarios vinculados al polo. Ahora bien, antes de que varios deportistas de élite de la vecina orilla invirtieran millones de dólares en Uruguay para esto, hubo un visionario que entendió que Punta del Este, el polo y el real estate eran un buen negocio y así nació, hace más de dos décadas, Punta Polo, una iniciativa que ahora se relanza con un nuevo equipo integrado por Eidico y el desarrollador Álvaro Cayol.

En 5 años los cambios logísticos estarán relacionados con nuevas conexiones regionales y alternativas de salida para la producción nacional

El país atraviesa un proceso de transformación logística que podría abrir nuevas oportunidades para los sectores productivo, industrial y de servicios durante los próximos cinco años. El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, señaló que, antes de capturar ese potencial, Paraguay todavía enfrenta tres grandes desafíos que limitan el crecimiento de las industrias: el acceso al financiamiento, la formación de capacidades técnicas y la necesidad de una planificación territorial y logística acorde con el desarrollo productivo.