Enero “raro” y ausencia de grandes eventos de marcas

Para muchos operadores de Punta del Este, esta viene siendo una temporada “rara”. Más allá de la cantidad de gente, que fue mucha sobre todo en la primera quincena, la tónica parece ser “un consumo per capita menor al de los últimos cinco años”, según nos comentó Francisco Marqués, propietario de The Top, el salón de eventos y restaurante ubicado en el penthouse del edificio El Torreón, para quien las “marcas” fueron las grandes ausentes de enero. “Se cortó la corriente y en cuanto a la realización de eventos hubo un downgrade”, dijo. Las marcas sólo hicieron acciones de acompañamiento y las grandes fiestas fueron contadas con los dedos de la mano. “Se notó que estaban cuidando el gasto”, remarcó. Marqués habla con conocimiento de causa porque hace unos 15 años fundó el restaurante Lo de Tere, además de las discos La Base y Stones en Montevideo. Este año, con The Top, Marqués se la jugó con una propuesta gastronómica exclusiva que se cambia todas las semanas, a lo que se suma una vista increíble de Punta del Este y un ambiente donde los mayores de 30 pueden sentirse a gusto. El menú, que incluye agua, refrescos, té y café, cuesta U$S 45. A la noche, para los que van sólo a bailar, se cobra una consumición mínima de U$S 25.

“Uruguay es hoy uno de los mejores países del mundo para planear inversiones a largo plazo” (Román Viñoly, CEO de Integrated Development)

(Por Cecilia Presa) El empresario reflexiona sobre por qué el país se volvió un lugar estratégico para invertir, cómo nació Médano —un edificio de 50.000 m² que busca redefinir el residencial de alta gama en la costa— y qué aprendizajes de su padre el arquitecto Rafael Viñoly están guiando la nueva etapa de la empresa.

José Cujó, contratista principal del último proyecto de Rafael Viñoly: Médano by Viñoly, un desafío técnico y simbólico en El Pinar

(IN Content) La constructora uruguaya José Cujó S.A., con más de 70 años de trayectoria, participa de la construcción de Médano by Viñoly, la obra residencial que representa el último diseño del arquitecto Rafael Viñoly en vida. Ubicado en la entrada de El Pinar, el desarrollo se caracteriza por su exigencia técnica y su dimensión simbólica, situando a la empresa al frente de una obra de gran complejidad en el mercado uruguayo.