El turismo se diversifica y ganan Rocha y las Termas

Si bien Punta del Este representa más del 60% de la “torta” turística, este enero también sumaron otros puntos. Rocha se destapó y tuvo un enero muy bueno. Según nos comentaron, en los centros nocturnos se trabajó un 30% más que el año pasado, cifra similar a la que manejan los comerciantes respecto de sus ventas. La cantidad de ingresos al Cabo Polonio también se incrementó un 30%. Pero del otro lado de la balanza están las ventas en los free shops del Chuy en la frontera con Brasil, que según informaron bajaron más o menos un 20%. Los 16 free shops, que emplean a unas 750 personas, esperan ahora el feriado de Carnaval para ver si logran mejorar sus guarismos.
Otro destino que sorprendió gratamente, fue el corredor termal de Salto. Arapey y Daymán, con mucho brasileño, tuvieron una ocupación superior al 75% en pleno enero, una cifra considerada excelente ya que enero es el mes de baja temporada. Según datos oficiales, en la primera quincena se alojaron 3.180 pasajeros mientras que en igual período del año anterior lo hicieron 2.300. Este crecimiento se explica, entre otros factores, por la mayor disponibilidad de alojamientos que existe actualmente con la creación del  Sector Municipal “Arapey Ñandubay”.

¿Qué tan grande es el “enchufe” del “China Zorrilla”? El Puerto de Colonia prepara una infraestructura de carga de 16 MW por US$ 20 millones

(Por Antonella Echenique) El ferry eléctrico de Buquebus podrá cargar del 20% al 80% en unos 40 minutos, con una potencia de hasta 16 MW y una demanda que puede alcanzar los 40 MWh. A su vez, el buque contaría con más de 5.000 módulos de baterías de iones de litio, con un peso total estimado de entre 250 y 300 toneladas. UTE ejecuta obras de infraestructura eléctrica por unos US$ 20 millones en el Puerto de Colonia, mientras la ANP amplía la terminal para recibir hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos por viaje. 

Surf chic en el campo: así es el hotel que creó una playa a 100 km del mar

A más de 100 kilómetros del mar, nos despertamos, abrimos las cortinas y vimos romper las primeras olas del día desde nuestro balcón. Había tablas, arena y surfistas esperando para entrar al agua, pero estábamos en Porto Feliz, en pleno interior de São Paulo. Esa contradicción entre lo que vemos y el lugar en el que realmente estamos es, probablemente, la mejor manera de empezar a contar nuestra experiencia en Boa Vista Surf Lodge.