Autopartistas insisten con el parque industrial

La industria autopartista nacional quiere tener su propio parque industrial y ya han entrado en conversaciones con la estadounidense Delphi, principal proveedora de General Motors para que se sume al proyecto. Es que gracias a las exoneraciones del sector y los resultados de las negociaciones con Brasil, hay margen para crecer. Y ya son unas cuantas (ArcelorMittal, Bader, Dana, GKN y Yazaki) las multinacionales que están abasteciendo desde Uruguay los mercados regionales y globales. El Mercosur y los países asociados no han sido ajenos al crecimiento del mercado automotriz, y aunque desde fines de 2008 la crisis mundial lo ha enlentecido, se espera retomar la senda de expansión en 2010. El mercado de automotores en el Mercosur ascendía a casi 3,5 millones de unidades en 2008, a pesar de la recesión iniciada a fines del mismo, y se estima en 3,3 millones para 2009. Desde Uruguay es posible acceder a dichos mercados con arancel cero, en ciertas condiciones. La producción nacional de vehículos y autopartes experimentó un boom en los últimos cuatro años, duplicándose el volumen producido y triplicándose el valor total. El PIB del sector automotor representó 0,4% del PIB total y sus exportaciones 2,6% de las exportaciones totales de bienes del país durante el 2008.

¿Qué tan grande es el “enchufe” del “China Zorrilla”? El Puerto de Colonia prepara una infraestructura de carga de 16 MW por US$ 20 millones

(Por Antonella Echenique) El ferry eléctrico de Buquebus podrá cargar del 20% al 80% en unos 40 minutos, con una potencia de hasta 16 MW y una demanda que puede alcanzar los 40 MWh. A su vez, el buque contaría con más de 5.000 módulos de baterías de iones de litio, con un peso total estimado de entre 250 y 300 toneladas. UTE ejecuta obras de infraestructura eléctrica por unos US$ 20 millones en el Puerto de Colonia, mientras la ANP amplía la terminal para recibir hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos por viaje. 

Surf chic en el campo: así es el hotel que creó una playa a 100 km del mar

A más de 100 kilómetros del mar, nos despertamos, abrimos las cortinas y vimos romper las primeras olas del día desde nuestro balcón. Había tablas, arena y surfistas esperando para entrar al agua, pero estábamos en Porto Feliz, en pleno interior de São Paulo. Esa contradicción entre lo que vemos y el lugar en el que realmente estamos es, probablemente, la mejor manera de empezar a contar nuestra experiencia en Boa Vista Surf Lodge.