Con casi 30 años de trabajo junto al sector, Itaú es uno de los bancos privados con mayor trayectoria en el financiamiento al agro en Uruguay. En ese sentido, InfoAgro conversó con José Zerbino, gerente de agronegocios Itaú, quién subrayó que ese recorrido es parte de su posicionamiento actual. "Desde hace casi 30 años acompañamos al agro y hemos construido un conocimiento cercano del negocio y de sus ciclos”, indicó.
El agro uruguayo sostiene niveles de producción altos, pero la atención vuelve a estar en los números finos. Precios internacionales menos favorables y un tipo de cambio que no siempre acompaña dejan márgenes más estrechos y obligan a recalcular decisiones, sobre todo en inversión.
En ese escenario, el crédito sigue siendo una pieza central. Señaló que el financiamiento acompañó el crecimiento de la actividad en los últimos años, aunque ese impulso no siempre se reflejó en mejores resultados económicos. “El financiamiento al agro ha acompañado un período de fuerte dinamismo productivo. Sin embargo, ese crecimiento productivo no siempre se tradujo en mejores márgenes”, explicó el gerente.
También aparece la incertidumbre sobre la rentabilidad final. “Una de las principales preocupaciones de los productores pasa por la volatilidad de los precios y el tipo de cambio, que impactan directamente en los márgenes del negocio”, agregó.
En la operativa diaria también hubo cambios. Parte de los productores ya puede gestionar créditos de forma remota, sin pasar por una sucursal. “Hoy los productores pueden gestionar créditos y solicitar financiamiento de forma remota, lo que reduce tiempos y mejora la operativa”, afirmó.
En ese marco, y con un escenario climático cada vez más exigente, el riego empieza a ganar lugar en la agenda del sector: ¿Qué herramientas o soluciones está impulsando Itaú para acompañar a los productores, especialmente en materia de riego e inversión en infraestructura?
“El banco ofrece líneas de crédito de largo plazo, de hasta 15 años, con períodos de gracia y esquemas de repago adaptados a los ciclos de producción bajo riego”, indicó el ejecutivo. Asimismo, expresó que este tipo de financiamiento permite avanzar en infraestructura hídrica, en un contexto de mayor variabilidad climática, y sostener la producción en escenarios adversos.
Al mismo tiempo, crece la necesidad de herramientas para manejar la volatilidad; también crece dentro del sector. ¿Cuáles son hoy las principales demandas o necesidades de los productores, y cómo se están adaptando a ellas?
“Una de las principales preocupaciones pasa por la volatilidad de precios y del tipo de cambio. Frente a esto, hemos desarrollado herramientas de cobertura para los principales commodities que se producen en Uruguay, así como instrumentos vinculados a futuros de moneda”, señaló Zerbino. Estas soluciones permiten anticipar movimientos del mercado y dar mayor previsibilidad a los costos.
Además, el banco trabaja con líneas de financiamiento de corto y mediano plazo, especialmente en rubros como la ganadería, donde los costos de reposición son elevados, y con herramientas específicas para la operativa diaria, como la tarjeta Visa Agro, que permite pagos a 180 días en comercios del sector.
En paralelo a esto, Itaú viene integrando el trabajo de sus equipos de agronegocios en la región. “Esta mirada regional permite compartir experiencias y profundizar el conocimiento de las realidades locales”, concluyó el gerente de agronegocios del banco.
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