La jornada fue establecida por la Ley N.º 19.000 en 2012, que declara este día como feriado no laborable pago para quienes se desempeñan en actividades rurales. Según recuerda el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), el objetivo es visibilizar la importancia del trabajo rural en la economía nacional.
En ese marco, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) impulsa la Política de Género Agro, actualmente en ejecución a través del Plan de Acción 2025–2029, que busca reducir las brechas de género en el sector.
De acuerdo con información del organismo, esta política se implementa a través de planes quinquenales. El actual plan, ya en marcha, apunta a transformar las políticas agropecuarias incorporando la equidad de género en distintos niveles de la actividad.
Entre sus ejes centrales se encuentran la promoción del acceso de las mujeres al empleo agropecuario de calidad, la ampliación de su participación en el acceso a la tierra y a políticas de apoyo productivo, así como el fortalecimiento de su presencia en espacios de liderazgo.
A su vez, el plan impulsa la incorporación de la perspectiva de género en áreas clave como la innovación, la sostenibilidad y la generación de conocimiento, al tiempo que fija metas concretas para el quinquenio. Entre ellas, alcanzar que el 50% de las adjudicaciones de tierras de colonización incluyan a mujeres, llegar a 1.000 beneficiarias en políticas de apoyo productivo y capacitar a más de 2.000 mujeres rurales.
Además, se prevé incorporar esta perspectiva en la mayoría de los nuevos proyectos vinculados a sostenibilidad y cambio climático, junto con acciones de formación, asistencia técnica y fortalecimiento institucional.
En un sector históricamente masculinizado, estas iniciativas buscan generar cambios estructurales en el mediano plazo. Así, el Día del Trabajador Rural no solo funciona como instancia de reconocimiento, sino también como oportunidad para visibilizar la evolución del agro hacia modelos más inclusivos.
Tu opinión enriquece este artículo: