Por primera vez en tres décadas –excluyendo períodos de crisis– la demanda eléctrica está desacoplándose del patrón histórico que la hacía crecer a la par del PBI. ¿Qué significa esto? Que el consumo eléctrico mundial crecerá en promedio 3,6% anual entre 2026 y 2030, un ritmo 50% superior al registrado en la década previa, por lo tanto, la electricidad avanzará al menos 2,5 veces más rápido que la demanda total de energía y superará incluso el crecimiento económico global.
Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), este fenómeno se denomina como Age of Electricity, la consolidación de la “Era de la Electricidad”, una etapa en la que la electricidad deja de ser un insumo energético más y pasa a ocupar un rol estructural en la economía digital, la electrificación del transporte, la climatización y la industria.
Si bien las economías emergentes continúan explicando cerca del 80% del crecimiento proyectado hasta 2030 –con China siendo preponderante–, uno de los cambios más relevantes que pueden leerse en el informe Electricity 2026 de la AIE, es el retorno del crecimiento en economías avanzadas.
“Tras más de quince años de estancamiento, producto de mejoras en eficiencia energética y cambios estructurales en la industria, el consumo eléctrico en Estados Unidos y la Unión Europea vuelve a expandirse”, dice el documento, agregando que “la composición del aumento no es homogénea, ya que a nivel global la influencia de China predomina, y la industria y edificios residenciales y comerciales continúan siendo motores relevantes del crecimiento. En la Unión Europea, el transporte gana peso. En Estados Unidos, en cambio, se observa una característica distintiva”.
¿De qué se trata? En Estados Unidos los centros de datos explican el incremento, vinculado a la expansión de la inteligencia artificial, la computación en la nube y los servicios digitales. Según la AIE, los centros de datos explicarán cerca de la mitad del crecimiento de la demanda eléctrica estadounidense hacia 2030, una proporción sensiblemente mayor a la observada en otras regiones.
La escala en Sudamérica es muy diferente, la tendencia global tampoco resulta ajena a la región. Uruguay cuenta con centros de datos operativos y está en construcción un proyecto de gran porte por parte de Google en Canelones. Según un informe técnico presentado al Poder Ejecutivo, el consumo máximo anual requerido para su operación a plena capacidad será de hasta 560 GWh por año, lo que equivale al 4,5% de la demanda eléctrica total registrada en Uruguay en 2025.
Desde el lado de la oferta, el Electricity 2026 muestra que el fuerte crecimiento proyectado de la demanda no se traduce en un aumento proporcional de la generación basada en combustibles fósiles. Según la AIE, “las renovables se convertirán en la principal fuente de generación eléctrica mundial hacia 2030, aunque el carbón continuará siendo, individualmente, el mayor combustible en términos absolutos”.
En términos ambientales, el dato más relevante es que las emisiones del sector eléctrico global se proyectan prácticamente estables hacia 2030, pese al crecimiento de la demanda. “La intensidad de dióxido de carbono de la generación eléctrica caerá desde 435 g CO₂/kWh en 2025 a 360 g CO₂/kWh en 2030, con una reducción media anual cercana a 3,7%. Es decir, el desacople no es solo respecto al PIB, sino también, de manera gradual, respecto a las emisiones”, dice el informe.
En Uruguay, este proceso ya se encuentra avanzado. El último dato disponible muestra que el factor de emisiones del sistema eléctrico se ubicó en torno a apenas 6 g CO₂/kWh en 2024, con una matriz eléctrica compuesta en un 99% por fuentes renovables, lo que posiciona al país en una situación estructuralmente favorable frente a la nueva etapa de electrificación.
En conjunto, el Electricity 2026 muestra que la “Era de la Electricidad” no implica únicamente más consumo, sino una reconfiguración profunda del sistema eléctrico, caracterizada por una mayor participación de renovables, una creciente digitalización, una presión creciente sobre las redes y una reducción progresiva de la intensidad de carbono.
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Sergio Peteco :
LAS INVERCIONES EN CRECIMIENTO, DESARROLLO Y TECNOLOGIA. NO ES BARATO! URUGUAY HA IMPORTADO GENERADORES HEOLICOS EN EL PASADO Y CUENTAN CIENTOS MILES DÓLARES...CADA UNO o MÁS, HAY QUE ADQUIRIR LOS EN EL EXTERIOR, LAS TERMINALES Y PLANTAS ENERGÍA SOLAR LO MISMO Y ASÍ PODEMOS HABLAR DE MUCHAS FORMAS E INSTALACIÓN DE PLANTAS ENERGÍA NO FOSIL, ETC. NO ES BARATO INSTALAR LAS PLANTAS ES TODO IMPORTADO Y CUESTA MILLONES DÓLARES, CLARO DESPUÉS EL BENEFICIO ES ALTÍSIMO Y REDUNDA EN AHORRO ECONÓMICO Y ENCIMA SOMOS 3 MILLONES HABITANTES, TODO POR TENER UN MERCADO INTERNO MUY PEQUEÑO, LOS COSTOS SON ALTOS, PQ SE DIVIDE EN 3 MILLONES, NO EN 15,30 O 60 O MÁS MILLONES HABITANTES! URUGUAY ES UN PAIS CARO POR VARIOS MOTIVOS PERO EL PRINCIPAL, EL PEQUEÑO MERCADO INTERNO, OSEA BAJA POBLACIÓN QUE A VECES NO SE COMPENSA CON COSTO INVERCION!