La declaración de 2026 como Año Internacional de la Agricultora por parte de las Naciones Unidas abrió una nueva instancia de trabajo para Uruguay, que esta semana reunió a más de 30 instituciones con el objetivo de fortalecer las políticas dirigidas a las mujeres rurales y mejorar la coordinación entre organismos públicos, academia y cooperación internacional.
La actividad, realizada en Montevideo y promovida por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), buscó identificar iniciativas ya existentes, detectar áreas de trabajo compartidas y generar nuevas acciones para ampliar el acceso de las mujeres rurales a recursos, servicios y espacios de participación.
Durante la apertura, el ministro interino de Ganadería, Agricultura y Pesca, Matías Carámbula, señaló que el reconocimiento internacional a las agricultoras debe traducirse en medidas concretas y sostenidas en el tiempo. En la misma línea, representantes de la FAO destacaron que la conmemoración constituye una oportunidad para visibilizar el aporte de las mujeres a los sistemas agroalimentarios y acelerar la reducción de las brechas de género que persisten en el ámbito rural.
Uno de los aspectos destacados del encuentro fue la participación de organismos que trascienden el ámbito agropecuario. La convocatoria buscó incorporar una mirada más amplia sobre el desarrollo rural, contemplando factores productivos, económicos, sociales y territoriales que influyen en la calidad de vida y las oportunidades de las mujeres.
Según datos y diagnósticos presentados durante la jornada, los desafíos siguen vinculados al acceso a recursos productivos, financiamiento, servicios, reconocimiento de su trabajo y participación en espacios de decisión. Frente a ese escenario, las instituciones participantes analizaron cómo adaptar programas existentes y generar nuevas herramientas que contemplen las particularidades del medio rural.
Desde el MGAP también se destacó la experiencia acumulada por Uruguay en materia de género y ruralidad. El país cuenta desde 2015 con una Agenda de las Mujeres Rurales y con ámbitos permanentes de diálogo entre organizaciones de mujeres y el Estado, una experiencia que ha sido observada como referencia en la región.
Las actividades vinculadas al Año Internacional de la Agricultora continuarán durante los próximos meses con talleres y espacios de intercambio orientados al diseño de políticas públicas y al fortalecimiento de la agricultura familiar. El proceso tendrá uno de sus principales hitos en noviembre, cuando Uruguay sea sede de una nueva instancia de la Reunión Especializada de Agricultura Familiar (REAF) del Mercosur.
Para las autoridades y organismos participantes, el desafío ahora pasa por convertir el reconocimiento internacional en acciones concretas que permitan ampliar las oportunidades de desarrollo, liderazgo y autonomía económica de las mujeres que sostienen una parte importante de la producción agroalimentaria del país.
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