Un hotel que rompe paradigmas: My Suites con servicio para huéspedes que deban recuperarse de cirugías

(Por Sabrina Cittadino) My Suites sigue con su objetivo de romper paradigmas, no solo mediante la búsqueda de que el montevideano se acerque a su Wine Bar para comer y degustar vinos nacionales, sino que ahora también incluyó “My recovery package”. Se trata de un servicio dirigido a aquellas personas que tienen que recuperarse de una cirugía: el hotel ofrecerá una atención diferencial y, si es necesario un servicio de acompañante, ya que hizo un acuerdo con Alcance.

Hoy a la tarde, el hotel boutique My Suites realizará la presentación de sus dos nuevos programas que entran dentro del gran proyecto “Rompiendo paradigmas”. A la búsqueda de nuevos propuestas en el área gastronómica (te las contábamos en esta nota), se le suma “My time” y “My recovery package”.

El primero, según nos dijo la gerente general del hotel, Mónica Rossi, ofrecerá un espacio de relax diferente a lo que ya hay en el mercado, tanto respecto a lo que es hotelería como a otros lugares en donde se brindan servicios de bienestar. Lo más innovador, de todos modos, es el segundo programa, ya que está focalizado en personas que tienen que recuperarse de tratamientos invasivos o intervenciones quirúrgicas.

“Muchas veces pasa que después de un tratamiento fuerte o una cirugía, hay que volver a casa y quizás no es el ambiente más adecuado, porque están los chicos o porque entra y sale gente permanentemente. Se necesita tranquilidad o estar aislados por alguna razón en especial”, dijo Rossi. Esta nueva manera de romper paradigmas consiste, entonces, en un pre check-in que realiza el huésped antes de alojarse, mediante el que da los datos e indicaciones necesarias. “Después del tratamiento, la persona tiene un ingreso muy reservado por el garaje del hotel, va a la habitación y si se necesita servicio de acompañante, hicimos un acuerdo con Alcance”, indicó.

El servicio tendrá una cotización especial, porque se requerirá una atención diferencial. “Tampoco se cobra el doble, pero sí hay un plus porque se necesitan toallas extras, o cambios más seguidos de sábanas, alimentos especiales… Todo eso se coordina”, finalizó Rossi.

Surf chic en el campo: así es el hotel que creó una playa a 100 km del mar

A más de 100 kilómetros del mar, nos despertamos, abrimos las cortinas y vimos romper las primeras olas del día desde nuestro balcón. Había tablas, arena y surfistas esperando para entrar al agua, pero estábamos en Porto Feliz, en pleno interior de São Paulo. Esa contradicción entre lo que vemos y el lugar en el que realmente estamos es, probablemente, la mejor manera de empezar a contar nuestra experiencia en Boa Vista Surf Lodge.