Con una inversión cercana a los US$ 300.000 y la expectativa de aumentar su facturación en torno a un 20% en el primer año de operación, Kroser, la tienda de soluciones en ferretería, sanitaria y pintura, prepara la apertura de un nuevo local en el Mall de los Horneros, en La Tahona, una de las zonas de mayor expansión constructiva del área metropolitana. La nueva sucursal estará liderada por Sebastián D’Alto, dueño de Kroser La Chacarita, histórica barraca ubicada sobre Ruta 8 en Canelones, y forma parte del proceso de crecimiento sostenido que la cadena de ferreterías y barracas viene consolidando en todo el país.
La apertura de esta nueva franquicia está prevista para el tercer trimestre de este año y responde, según explicó D’Alto, a una demanda concreta detectada en la zona. “Dado al flujo constante de entradas diarias que tenemos en la zona, detectamos la necesidad de nuestros clientes de estar aún más cerca, porque era algo que estaba faltando en el eje de Camino de los Horneros”, señaló a InfoNegocios.
La Chacarita tiene una historia de casi siete décadas. “La Chacarita la inició mi abuela hace 69 años, que fue la primera mujer barraquera. Y nosotros junto a mi hermano somos la tercera generación al frente de la barraca”, contó D’Alto. Desde esa experiencia familiar surgió la decisión de desembarcar en La Tahona con un formato adaptado a las necesidades del lugar.
El nuevo local tendrá unos 200 metros cuadrados, contará con estacionamiento y depósito de barraca, y combinará un formato retail con atención personalizada. “Si alguien necesita ir por las góndolas y comprar algo con rapidez, lo puede hacer, pero si necesita asesoramiento también lo va a tener”, explicó el empresario. Además, remarcó que el objetivo es atender tanto a constructoras y profesionales vinculados a la obra como a empresas de mantenimiento y vecinos de la zona.
“Es la zona de mayor potencial constructivo que hay en este momento en el área metropolitana”, afirmó D’Alto. En esa línea, sostuvo que el local buscará transformarse en una solución de cercanía para un público que hoy ya demanda entregas constantes desde el depósito principal que la empresa tiene en las inmediaciones de Zonamerica.
La apuesta también tendrá impacto en el empleo. Según estimó D’Alto, la nueva sucursal generará entre ocho y 10 puestos de trabajo directos, sin contar posibles incorporaciones adicionales vinculadas al aumento de la operativa logística de La Chacarita.
Desde Kroser, la apertura es vista como parte de una estrategia de expansión que se aceleró en los últimos años. Martín Dibarboure, director general de la cadena, explicó que actualmente Kroser trabaja con unas 30 empresas franquiciadas que operan cerca de 50 locales en todo Uruguay, con presencia en casi todos los departamentos del país.
“Estamos en todo el Uruguay salvo tres o cuatro departamentos, básicamente la frontera seca con Brasil donde es muy complejo un negocio de este estilo”, indicó. A su vez, destacó que la pandemia marcó un punto de inflexión para el negocio. “Nos devolvió al ejercicio de comprar en el barrio o en la cercanía. Cuando hicimos el salto en la pandemia, después nunca bajamos a la demanda de prepandemia”, sostuvo.
Ese escenario impulsó el crecimiento de la cadena a un ritmo de aproximadamente tres nuevas franquicias por año, contando sucursales. Solo en los últimos meses Kroser abrió en Artigas, renovó su operación en Pando y analiza nuevas oportunidades en Montevideo, Costa de Oro y Ciudad de la Costa.
Para Dibarboure, el diferencial del modelo está en la cercanía y en la lógica colaborativa de la red. “El componente de servicio y de estar cerca del cliente y de conseguirle lo que el cliente necesita es un diferencial”, afirmó. Además, destacó que la estructura de compras en común permite generar volumen y eficiencia para los franquiciados.
D’Alto coincidió con esa visión y aseguró que el respaldo de la cadena fue clave en la decisión de expandirse. “Estamos hablando del líder del mercado en el segmento ferretería”, afirm y sumó: “Tener un socio estratégico para nosotros como es Kroser nos marca un diferencial con respecto a lo que hicimos siempre, que nuestro ADN es barraca, y junto con Kroser logramos la sinergia que estábamos buscando”.
Aunque el objetivo inicial es consolidar el nuevo punto de venta, los empresarios creen que el potencial de crecimiento de la zona va mucho más allá del primer año. “Ni nosotros ni Kroser somos nuevos en esto. Entonces sabemos perfectamente lo que venimos a hacer”, sostuvo D’Alto. Y agregó: “El crecimiento tiene que ser un hecho que vamos a lograr en la zona”.