En las redacciones de todo el mundo está ocurriendo un cambio que hace apenas unos años parecía improbable: el alcance dejó de ser la principal obsesión.
Hoy, el objetivo es otro. Generar una relación más profunda con las audiencias.
Esa es una de las principales conclusiones del estudio "Future Newsrooms Study 2026", presentado durante el World News Media Congress realizado en Marsella y del que participó InfoNegocios Uruguay. La investigación, elaborada por FT Strategies, WAN-IFRA y Arc XP, relevó a 448 medios de comunicación de 86 países para entender cómo están cambiando las redacciones frente al avance de la inteligencia artificial, la fragmentación de audiencias y la presión por encontrar modelos de negocio sostenibles.
El dato más llamativo es que el 73% de los medios identifica al engagement como una de sus prioridades para 2026, por encima incluso de la sostenibilidad económica (69%) y del alcance (69%).
Detrás de ese cambio hay una idea sencilla: si la inteligencia artificial vuelve cada vez más fácil producir contenido, el diferencial pasa a estar en aquello que no puede copiarse tan fácilmente. La confianza, la comunidad y el periodismo original.
"Cuando el contenido genérico se vuelve más fácil de producir, la ventaja se desplaza hacia aquello que es más difícil de replicar: el periodismo original, las relaciones de confianza y las comunidades que dan a las audiencias una razón para volver", sostiene el informe.
Sin embargo, el estudio también detecta una contradicción. Aunque la mayoría de los medios dice apostar por el engagement, uno de cada cuatro sigue tomando decisiones editoriales de forma reactiva, guiado principalmente por la agenda del día y el criterio de los editores, sin una conexión clara con la estrategia general de la empresa.
Las organizaciones que muestran mejores resultados son aquellas que logran alinear estrategia y operación. De hecho, entre los medios que revisan regularmente sus productos y eliminan iniciativas que no funcionan, el 50% registró aumentos en sus presupuestos editoriales durante el último año. Entre quienes realizan esas revisiones de forma esporádica, la cifra cae al 28%.
"Sobrevivimos porque seguimos siendo relevantes y hemos cancelado programas porque no encontraban su público. No podemos pedir presupuesto y tener audiencias mínimas", señaló Thomas Seymat, responsable de Innovación y Digital para Noticias en ARTE.
La inteligencia artificial ocupa otro capítulo central del informe. Aunque prácticamente todas las organizaciones están invirtiendo en tecnología, la mayoría todavía mide el éxito de la IA por la cantidad de tiempo que ahorra. El 42% utiliza ese indicador como principal KPI.
Para los autores del estudio, ese enfoque resulta insuficiente.
"Quizás el KPI no sea 'ahorramos siete horas', sino 'hicimos más historias originales esta semana'. La pregunta correcta es qué estamos haciendo ahora que antes no podíamos hacer", planteó Freja Sofia Kalderén, Development Editor del grupo sueco Bonnier.
La investigación muestra además que los principales obstáculos para adoptar IA no son económicos. Las mayores barreras son la falta de capacidades técnicas dentro de las organizaciones, la resistencia cultural y la ausencia de una estrategia clara sobre cómo utilizar estas herramientas.
Los cambios también están modificando los perfiles más buscados dentro de las redacciones. Empiezan a ganar peso los especialistas en audiencias, los periodistas con conocimientos tecnológicos, los equipos de producto integrados al área editorial y nuevos roles vinculados al desarrollo de herramientas basadas en inteligencia artificial.
En paralelo, los medios están revisando qué tipo de contenidos les permitirán diferenciarse en los próximos años. El formato más mencionado fueron los explainers: el 74% de las organizaciones planea reforzar este tipo de piezas durante el próximo año.
La lógica vuelve a ser la misma. Si la información básica se convierte en una commodity, el valor estará cada vez más en aportar contexto, análisis, experiencia y puntos de vista propios.
La conclusión del estudio es que no existe una fórmula única para la redacción del futuro. Pero sí una certeza compartida: en la era de la inteligencia artificial, el negocio de los medios dependerá menos de producir más contenido y más de construir relaciones que valga la pena mantener.