En la antesala del Mundial 2026, una de las golosinas más icónicas del país vuelve a jugar su propio partido. El Ricardito Celeste regresa al mercado en formato de edición limitada y con una apuesta que va más allá del producto y tendrá también una canción original que busca meterse en la banda sonora del aliento a la selección.
El relanzamiento del Ricardito Celeste —impulsado por la marca Haas— recupera un clásico que, como explica Martín Alanis, su director de Marketing y Comunicación a InfoNegocios Uruguay, ha acompañado históricamente los grandes hitos deportivos del país. “Es un clásico desde hace mucho tiempo. Siempre tuvimos, cuando hay algún evento deportivo importante que juegue la selección, la intención de estar presentes. En este caso no podíamos quedarnos afuera”, señala.
La nueva versión mantiene la esencia del producto, pero incorpora ajustes que responden a la evolución reciente de la marca. El merengue celeste sigue siendo protagonista, mientras que el chocolate —ahora con 50% cacao— y el mayor gramaje apuntan a reposicionar la golosina en una categoría de mayor valor. El nuevo packaging, en tanto, se alinea con la estética de la selección, con el celeste y el negro como protagonistas.
El lanzamiento es este martes 5 de mayo, fecha que la compañía define como el “Día del Ricardito”, a dos años del regreso del producto al mercado bajo la órbita de Haas. Y tendrá una puesta en escena con carga simbólica. El Aeropuerto de Carrasco será el escenario de una suerte de avant premiere, donde se regalarán unidades a quienes viajen al exterior. “Van a ser los primeros en probarlo y también se lo podrán llevar a familiares que están afuera, que sabemos que lo extrañan un montón”, adelanta Alanis.
La campaña incluye una producción inicial de miles de unidades y una ventana comercial acotada a mayo y junio, aunque su continuidad dependerá de la respuesta del público.
Pero el diferencial de esta edición no está solo en el producto. La marca decidió sumar una pieza cultural: una canción original inspirada en las gestas de la selección. Compuesta e interpretada por Joaquín Pérez Castillo, combina elementos de rock y murga en una clave emocional que apunta directamente al hincha.
“Es un modo de sumarnos al aliento en un año tan especial. Quedó muy buena, estamos recontentos”, dice Alanis. Sin ser canción oficial —la marca no es sponsor de la Selección—, el objetivo es lograr su circulación orgánica. “Ojalá llegue a mucha gente, que trascienda y que la gente la adopte”.
La estrategia suma, además, un componente participativo. La marca convocará a los hinchas a enviar videos alentando a la selección para construir un videoclip colectivo, amplificando el alcance digital de la campaña y reforzando el vínculo emocional con el público.