En un mercado donde la movilidad eléctrica empieza a pasar de promesa a operación concreta, New Energy Solutions ya tiene un primer bus interdepartamental eléctrico en ruta en Uruguay y avanza en la construcción de un ecosistema que va mucho más allá del vehículo.
La unidad fue vendida a Buquebus y actualmente se encuentra en etapa de pruebas en el país. Según explicó el director de la compañía, Osvaldo Sánchez, el vehículo implica una inversión cercana a los US$ 400.000 (solo el ómnibus), un valor comparable al de un modelo diésel equivalente dentro del segmento.
De larga distancia y diseño específico
El modelo fue desarrollado bajo requerimientos del transporte de pasajeros en la región y apunta a resolver una de las principales barreras de la electrificación en rutas: la autonomía.
El ómnibus puede alcanzar hasta 600 km aproximadamente de autonomía, dependiendo del recorrido, la carga y el estilo de conducción. Está equipado con una batería de 628 kWh y un consumo promedio estimado de 1,1 kWh por kilómetro.
Entre sus características técnicas se destacan la estructura monoblock de aluminio, tres ejes y una capacidad superior de bodega frente a un bus diésel convencional, además de mejoras en confort de viaje vinculadas a la reducción de ruido y vibración.
Si bien la unidad en prueba fue colocada inicialmente en conjunto con Buquebus, NES ya mantiene conversaciones con otras empresas de transporte interesadas en incorporar unidades eléctricas en sus flotas.“El ómnibus puede ser utilizado por cualquier empresa de transporte interdepartamental del país”, señaló, que ya comenzó a mostrar el vehículo a potenciales clientes del sector. El foco, sin embargo, no está solo en el bus. La estrategia incluye acompañamiento integral: análisis de rutas, planificación energética, puntos de carga y gestión de infraestructura.
Infraestructura: el otro negocio clave
Al mismo tiempo, en el desarrollo de vehículos, NES viene expandiendo su unidad de infraestructura de carga eléctrica.
La empresa ya participó en la instalación de alrededor de 75 cargadores en Uruguay, destinados principalmente a flotas privadas. Además, está avanzando en un modelo de carga pública, con una prueba piloto en una estación sobre la ruta 5. El esquema busca habilitar un sistema donde los clientes no solo consuman energía, sino que también puedan monetizar la infraestructura cuando no está en uso.
Otro de los pilares del negocio es el área de baterías, donde NES es representante de CATL, uno de los líderes mundiales del sector. En ese marco, la compañía realizó recientemente el recambio de 120 baterías de buses eléctricos que operaban en Montevideo, en el contexto de un recall global. Las unidades nuevas fueron instaladas en los vehículos y las baterías usadas reexportadas a Estados Unidos para su procesamiento.
Además, la empresa estudia el segundo uso de estas baterías a través de bancos de energía, una línea que podría convertirse en un negocio relevante en el futuro. En ese sentido, el director de NES mencionó que el crecimiento del transporte interdepartamental eléctrico depende de tres factores: financiamiento, incentivos claros y estabilidad regulatoria.
Si bien reconoció los avances en la agenda de movilidad eléctrica, sostuvo que "aún falta un marco que acelere la adopción a escala". Más allá del vehículo, la empresa busca posicionarse como integrador de movilidad eléctrica en Uruguay y la región.
El modelo incluye vehículos, infraestructura de carga, gestión energética y baterías, con el objetivo de acompañar a los clientes en todo el ciclo operativo. “No se trata solo de movilidad eléctrica, sino de todo el sistema energético que la hace posible”, sintetizó Sánchez.