Bodegas Bouza prepara una nueva etapa en su estrategia de crecimiento. Luego de avanzar en la ampliación del restaurante Las Espinas y de finalizar la construcción de una nueva bodega en ese mismo predio, la compañía proyecta su desembarco en la hotelería con dos complejos de cinco estrellas: uno en Las Espinas, Maldonado, y otro en Melilla, donde funciona su histórica bodega de Montevideo.
En diálogo con InfoNegocios, Juan Pablo Bouza, gerente general de la empresa, adelantó que el primer desarrollo estará ubicado junto al restaurante y la nueva bodega de Las Espinas, cuya inauguración oficial está prevista para diciembre de este año, antes del comienzo de la temporada de verano. Allí, la firma ya piensa en el siguiente paso.
"Como próximo gran proyecto estamos preparando todo el lugar para hacer un alojamiento allí. Sería un hotel, pero con habitaciones separadas, como si fueran bungalows alrededor del restaurante, cada uno con su privacidad y con distintas vistas", explicó Bouza.
El ejecutivo señaló que la intención es comenzar las obras entre 2027 y 2028. El proyecto contempla inicialmente entre cinco y seis habitaciones independientes distribuidas en un predio de cinco hectáreas ubicado sobre la cima del cerro donde se encuentra el restaurante.
"Apuntamos a un alojamiento de alto nivel, como un hotel cinco estrellas, con todo lo necesario. Todavía estamos trabajando en el proyecto y viendo cómo hacerlo viable en función de las características del lugar", agregó.
La iniciativa llega en paralelo a la recta final de las obras de ampliación del restaurante Las Espinas, que continuará operando mientras se completan los trabajos, salvo un cierre temporal entre el 17 de agosto y el 30 de setiembre para conectar la nueva infraestructura con la existente. La reforma incorpora una cocina ampliada, nuevos depósitos, cámaras frigoríficas, dos decks, una cava de vinos y una boutique donde la empresa venderá tanto sus vinos como artículos vinculados al mundo del vino que importa y representa en Uruguay.
Según Bouza, la inversión responde al crecimiento sostenido que viene registrando el establecimiento desde su apertura. "Tanto Las Espinas como el restaurante Bouza Vinos & Tapas en Punta del Este han ido creciendo muy bien todos los años. Esto es una respuesta a ese crecimiento para poder atender mejor a la gente y ofrecer un mejor servicio", afirmó.
Pero Las Espinas no será el único proyecto. La empresa también tiene previsto desarrollar un hotel boutique en Melilla, dentro de una antigua residencia ubicada en el predio de la bodega Bouza.
"Tenemos una casa antigua del año 1940 que pertenecía al propietario anterior. Es una casa muy grande y planificamos restaurarla para hacer un hotel boutique de entre ocho y diez habitaciones", reveló el empresario.
Aunque ese proyecto llegará después del desarrollo en Maldonado, la decisión ya está tomada. La previsión es iniciar esa inversión entre 2029 y 2030, dependiendo del avance del primer complejo.
Con ambos proyectos, Bouza busca profundizar su apuesta por el enoturismo y ofrecer una experiencia integral alrededor de sus bodegas. "Creemos que es la manera de cerrar todo el ciclo de las visitas. La gente viene, recorre el viñedo, conoce la bodega, hace degustaciones, almuerza en el restaurante y muchos nos plantean que les gustaría quedarse. Queremos que puedan disfrutar del lugar, pasar la noche y completar toda la experiencia", sostuvo.
Para la empresa, además, se trata de una propuesta de nicho que convivirá con la creciente oferta hotelera del este del país. "Nuestro proyecto es de nicho y creemos que no vamos a tener problemas para posicionarlo dentro del público al que apuntamos. Es una propuesta distinta a la de un hotel tradicional de Punta del Este", señaló Bouza.
Paralelamente, Bouza mantiene su estrategia de expansión internacional y hoy exporta sus vinos a unos 25 países, con el foco puesto en seguir desarrollando mercados en Asia, luego de haber concretado este año su primera exportación a Seychelles.