El baby fútbol: la esperanza de que el hijo sea el ascenso social

La pasión del fútbol comienza temprano. Unos 60.000 niños integran 570 clubes del país y muchos serán futuros campeones, que no sólo cumplirán el sueño del pibe sino el de sus padres. “El baby fútbol debería ser formativo, no competitivo”, nos dice un entrenador en la cancha de Racing. “A veces los padres creen que los partidos de baby son una final del mundo. Quieren que los chicos sean lo que ellos no pudieron ser y muchas veces se van a las manos. En sólo ocho meses hubo 23 jueces de baby fútbol heridos”, nos cuenta. Otra cara dura del fenómeno es que el fútbol es una vía “fácil” de ascenso social. Muchas familias pobres invierten todo su tiempo y sus escasos recursos en su pequeña promesa futbolística, porque saben que un niño puede cambiarles la vida si juega bien. Mientras alentaba a su hijo de 8 años, una madre de aspecto muy humilde nos dice: “Con él igual nos venimos caminando 30 cuadras, pero a la práctica no me falta. Si empieza a jugar bien y lo contratan ya estamos del otro lado”.

Médano, la ambiciosa obra del real estate uruguayo toma forma en El Pinar (sustentabilidad, proyección internacional e inversión millonaria)

El CEO de la desarrolladora Integrated Developments Román Viñoly detalló que más que un emprendimiento premium, Médano es una pieza arquitectónica con proyección global. Será un edificio nZEB (Nearly Zero Energy Building), alcanzará la neutralidad de carbono, contará con la planta fotovoltaica más grande del continente en un edificio residencial y tendrá 11.000 m² de techos verdes ocupables, los más extensos de América Latina.