La internacionalización del capital uruguayo suma un nuevo capítulo en el mercado inmobiliario europeo. A través de Forja Real Inversiones SL, un grupo de inversores locales canaliza proyectos residenciales en el norte de Madrid, con negocios que oscilan entre los 5 y 15 millones de euros (US$ 17,5 millones) por desarrollo y una dinámica de ventas que, en muchos casos, permite recuperar capital antes de finalizar las obras.
La sociedad, liderada por Juan Ángel de la Fuente —también director de Okara y ADP—, funciona como un vehículo de inversión integrado por familias uruguayas que buscan diversificar en euros y en un mercado con alta demanda habitacional. La operativa se apoya en el grupo inmobiliario VOhome, fundado por el uruguayo Germán Siri, que se encarga de identificar terrenos, estructurar los proyectos y gestionar la ejecución en territorio español.
El foco está puesto en desarrollos de viviendas unifamiliares en el norte de Madrid, a distancias de entre 30 y 50 kilómetros de la capital, una zona que experimenta un fuerte crecimiento desde la pandemia. Allí, el cambio en los hábitos laborales —con mayor peso del teletrabajo— impulsó la demanda por viviendas más amplias, bien conectadas y ubicadas fuera del centro urbano.
Según explicó De la Fuente a InfoNegocios, cada proyecto implica inversiones totales que “rondan entre 5 y 15 millones de euros” (entre US$ 6 y 17,5 millones), dependiendo de la escala. Forja Real no participa en solitario: ingresa como socio junto a otros inversores, en esquemas donde diversifica riesgo y capital. En el caso del desarrollo actualmente en marcha en Moralzarzal —a unos 40 kilómetros de Madrid—, la inversión asciende a aproximadamente 10 millones de euros, de los cuales la firma uruguaya aporta entre un 10% y un 15%.
El modelo de negocio se apoya en una característica clave del mercado madrileño: la velocidad de comercialización. “Cuando vamos por la mitad de la obra, las viviendas ya están vendidas”, señaló el empresario. Esto se explica, en parte, por la fuerte participación del sistema financiero. Bancos como BBVA, Santander, La Caixa y Sabadell ofrecen financiamiento hipotecario a largo plazo —entre 25 y 30 años— con tasas en el entorno del 3% al 3,5%, lo que facilita el acceso de la clase media y acelera las ventas.
En términos de producto, los desarrollos apuntan a un segmento medio, con viviendas de entre 100 y 150 metros cuadrados y valores que oscilan entre 250.000 y 400.000 euros (US$ 300.000 y 450.000). Se trata de una franja intermedia entre las zonas premium del norte inmediato de Madrid y los desarrollos de vivienda social del sur, captando una demanda creciente de familias que priorizan calidad de vida sin alejarse completamente de la ciudad.
La compañía lleva tres años de actividad y acumula dos proyectos finalizados y uno en ejecución. El ciclo de obra se ubica entre 18 y 24 meses, aunque la estructura de preventa y financiamiento permite adelantar retornos antes de la finalización.
Más allá del negocio inmobiliario, De la Fuente destacó el atractivo de España no solo como mercado de activos reales, sino también como plataforma jurídica para inversiones internacionales, en el marco de acuerdos de doble imposición con Uruguay. Sin embargo, subrayó que el foco actual está puesto en el real estate, donde la combinación de demanda sostenida, acceso al crédito y seguridad jurídica configura un escenario favorable para el capital uruguayo.