Una apertura de oportunidades para UY (con GWM y nueva planta de producción en Brasil)

Luego del 21° Salón del Automóvil de Shanghái, Jack Wey, fundador y presidente de Great Wall Motors, se reunió con el presidente Lula da Silva y confirmó el inicio de operaciones de la nueva planta de la empresa en su país a partir de julio, siendo esto para Uruguay una oportunidad estratégica.  

El inicio de operaciones de una nueva planta de la empresa Great Wall Motors representa un hito industrial muy importante para la estrategia de crecimiento de la empresa en la región. Con una inversión proyectada de 1.000 millones de dólares entre 2027 y 2032, la compañía busca fortalecer su capacidad logística, tecnológica y productiva en Sudamérica, con una mirada puesta en la exportación a toda la región y México.

La fábrica, que contará con una capacidad inicial de hasta 50.000 unidades anuales generará más de 800 empleos directos en su primera etapa.

Para GWM, el mercado de América Latina es una prioridad y con esta nueva fábrica abre nuevas oportunidades para la integración regional de tecnologías y autopartes, así como contribuye a la seguridad y eficiencia energética de los  vehículos, una dimensión clave que GWM pretende potenciar en países como Uruguay.

De hecho, para nuestro país la producción regional representa una oportunidad estratégica, ya que modelos como la pickup Poer y la SUV híbrida Haval H6, ya presentes en el mercado uruguayo a través de Santa Rosa, podrán beneficiarse de una logística más eficiente, menores tiempos de entrega y un vínculo más estrecho con el proceso productivo.

Además, el enfoque de GWM en vehículos híbridos y eléctricos se alinea con los esfuerzos de Uruguay por promover una movilidad más sostenible.

Crusoe y Araico preparan un megaproyecto de IA que podría convertirse en la mayor inversión extranjera privada del país

(Por MV) La empresa estadounidense Crusoe y la paraguaya Araico anunciaron una alianza para desarrollar infraestructura de inteligencia artificial alimentada con energía de Itaipú. La primera fase está prevista para mediados de 2027, con posibilidades de expansión hasta aproximadamente 280 MW. La iniciativa podría convertirse en la mayor inversión extranjera privada de la historia del país, aunque todavía no se precisó su monto.