Los juguetes sensoriales viven un momento de auge en Uruguay y, dentro de ese fenómeno, los squishies de la marca NeeDoh se convirtieron en uno de los productos más buscados. La tendencia, impulsada por su viralización en TikTok y otras redes sociales, también se refleja a nivel local, donde la juguetería Kokino posee la representación exclusiva de la marca para Uruguay y Argentina.
La fundadora y dueña de Kokino, Eliana Hodara, cuenta que apostó por la marca antes de que explotara el fenómeno global. "Nosotros empezamos en 2022, cuando todavía no era famosa. Me encantó la marca y la empecé a importar porque me parecía impresionante", recuerda.
NeeDoh pertenece al grupo estadounidense Schylling, una empresa fundada en 1970 especializada en juguetes de calidad. Según explica Hodara, la compañía fue una de las pioneras en desarrollar los conocidos squishies. "Ellos fueron de los primeros que tuvieron este tipo de juguete que hoy en día está tan popular y tan viral", señala.
El crecimiento de la demanda fue exponencial a partir de la difusión en redes sociales. "Con TikTok y las redes sociales se empezaron a hacer virales estos squishies por el diseño, por la calidad y por el tipo de marketing que hacían", afirma. El fenómeno llegó a tal punto que, asegura, la producción no logra abastecer el mercado. "No dan abasto con la producción. Hoy en día están sin stock en todos lados", sostiene.
Ese escenario también repercute en Uruguay. Hodara explica que recibe los productos en partidas reducidas, de acuerdo con la disponibilidad que libera la fábrica en Estados Unidos. Sin embargo, destaca que el mercado uruguayo cuenta con una ventaja. "Uruguay tiene prioridad por ser el primero en apostar a estos productos. En vez de dejarnos para atrás como siempre, justo a nosotros nos dan prioridad por haber sido los primeros que apostamos a esto", dice.
La empresaria asegura que desde el principio percibió que el producto tenía potencial. "Tengo cuatro hijos que son el testeo de todo lo que tengo y realmente me daba cuenta de que esto iba a explotar en algún momento", comenta.
Antes de convertirse en un fenómeno de ventas, los primeros compradores fueron profesionales vinculados a la educación y la salud. "Venían psicopedagogas, psicólogas, maestras y los llevaban porque decían que a sus alumnos o pacientes les estaba ayudando. También empezaron a comprarlos consultorios odontológicos", relata. Con el tiempo, el público se amplió: "Empezaron a venir adolescentes y adultos. Ahí te das cuenta de que algo tiene mucho potencial".
El verdadero salto llegó hace aproximadamente un año. "Explotó. Hay veces que hay colas en el local cuando saben que me llega una importación", asegura.
Actualmente, Kokino importa prácticamente toda la línea de NeeDoh que cuenta con las certificaciones necesarias para ingresar al país. Los precios oscilan entre $ 490 y $ 1.290, dependiendo del modelo y el tamaño.
Entre los productos más solicitados aparece el Nice Cube, considerado el emblema de la marca. "Es el best seller y donde arrancó el furor", explica Hodara. Mientras espera una nueva partida aérea con ese y otros modelos, la juguetería continúa ofreciendo diferentes alternativas de squishies que también siguen la tendencia internacional.
Aunque los juguetes están recomendados para mayores de tres años, la empresaria asegura que el fenómeno trasciende ampliamente al público infantil. "Muchos de mis clientes son adultos. Te diría que los que más consumen estos NeeDoh especialmente son de 16 años para arriba", concluye.