¿Por qué cada vez más empresas uruguayas se certifican en normas ISO? Los cinco beneficios clave

(In Content) Deducciones fiscales, subsidios, ventaja en licitaciones y eficiencia operativa: las certificaciones de calidad se consolidan como una inversión estratégica.

Cada vez más empresas uruguayas, desde grandes grupos industriales hasta pequeñas y medianas empresas, están invirtiendo en certificaciones ISO. Estas normas internacionales, que garantizan estándares de calidad, eficiencia y cumplimiento, no solo mejoran la gestión interna: también abren la puerta a beneficios fiscales, nuevas oportunidades de negocio y mejor posicionamiento frente a clientes y licitaciones.

Con más de 20 años de trayectoria, FCR Certifica ha gestionado más de 1.000 certificaciones y capacitado a más de 2.500 personas, consolidándose como líder en el rubro. En el último año, la empresa registró un récord de consultas de organizaciones interesadas en certificarse. Federico Turcio, director de la firma, detalla los cinco principales beneficios de implementar estos estándares de calidad.

1. Mayor deducción de IRAE

Según la normativa fiscal vigente, los gastos en que incurra una empresa vinculados a la implementación y certificación bajo normas de calidad internacionales (como es el caso de ISO) pueden deducirse del Impuesto a la Renta (IRAE) por una vez y media su valor real (1.5 veces).

Los gastos a deducir incluyen también el posterior mantenimiento en los años subsiguientes. Aunque esto no reduce la tasa nominal de 25% del IRAE, sí reduce sustancialmente la base imponible, y por lo tanto, el monto del impuesto. Por ejemplo, si la certificación cuesta $100.000, la empresa puede deducir $150.000 en su liquidación de IRAE.

2. Acceso a los beneficios de la Ley de Inversiones

La ley 16.906 permite a las empresas que presentan proyectos ante la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (COMAP) obtener exoneraciones fiscales relevantes, como la exoneración del IRAE de al menos un 35% sobre el monto invertido. Cuanto mayor sea el puntaje en indicadores vinculados al desarrollo como la generación de empleo, mejora ambiental, aumento de exportaciones o incorporación de tecnología, mayor será el porcentaje de exoneración. Estos beneficios también incluyen reducciones en IVA, impuestos a la importación e Impuesto al Patrimonio. 

En este contexto, las certificaciones son una forma concreta y objetiva de demostrar el compromiso con las buenas prácticas, y, por ende, acceder a una exoneración mayor.

3. Subsidios estatales

Programas como el de Apoyo a la Competitividad para MiPymes del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) otorgan subsidios parciales para la implementación y certificación bajo normas ISO u otros estándares de calidad. Para MiPymes, el apoyo puede cubrir hasta $150.000. Esto representa un subsidio de aproximadamente un 50% de los gastos en estas etapas de la certificación. Pueden acceder al beneficio MiPymes que operen en sectores industriales y agroindustriales, así como aquellas que presten servicios vinculados a la producción de estas empresas. 

Federico Turcio, director general de FCR Certifica

Además, las empresas que obtengan la certificación podrán acceder al programa de INEFOP que ofrece subsidios parciales para cubrir la inversión en capacitaciones. 

4. Ventaja en licitaciones

Contar con una certificación ISO otorga importantes beneficios en licitaciones, tanto públicas como privadas. En ocasiones, es un requisito excluyente, u otorga bonificaciones. Por ejemplo +10 puntos en la evaluación técnica para aquellas empresas que acrediten certificación ISO 9001 vigente en sistemas de gestión de calidad. 

Esto eleva significativamente la capacidad de adjudicación de una empresa, y fortalece la propuesta competitiva.

5. Eficiencia operativa

Pero los beneficios de la certificación ISO exceden las exoneraciones fiscales y licitaciones. Son múltiples los estudios internacionales y nacionales que demuestran los beneficios de la norma ISO 9001 en materia de calidad y procesos. 

Lo mismo aplica a otras certificaciones. ISO 9001: estandariza procesos y asegura calidad constante. ISO 14001: optimiza la gestión ambiental y reduce desperdicios. ISO 45001: mejora la seguridad laboral y fortalece la motivación del equipo. Esta combinación se traduce en menores costos, menos errores y operaciones más productivas.

A esto se suman otros beneficios indirectos, como la mejora de imagen corporativa, y estándares ambientales cada vez más exigidos por mercados internacionales.

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