Mientras los hinchas comienzan a palpitar el inicio del Mundial 2026, para la Cámara de Lucha contra la Piratería y el Contrabando (CALPYC) ya comenzó otro partido: el combate contra la falsificación de productos asociados al torneo y a sus patrocinadores.
La organización activó este jueves una nueva edición del denominado “Operativo Mundial”, una campaña que involucra a organismos públicos y privados y que apunta a prevenir la comercialización de mercadería apócrifa vinculada al campeonato.
El tema volvió a quedar sobre la mesa durante un evento organizado por InfoNegocios en el Antel Arena, donde participaron los presidentes de Nacional y Peñarol. Allí, la abogada especializada en propiedad intelectual Virginia Cervieri, socia directora de Cervieri Monsuárez y referente histórica en la lucha contra la piratería en Uruguay, repasó la experiencia acumulada en anteriores Copas del Mundo y explicó cómo funcionan los mecanismos de protección de marcas y productos oficiales.
Cervieri recordó que su estudio ha trabajado durante años con marcas internacionales asociadas a grandes eventos deportivos y que incluso participó en procedimientos vinculados a la protección de las pelotas oficiales de los mundiales.
“Justamente la pelota que ahora en este momento acabamos de presentar nosotros, presentamos la pelota también como marca tridimensional”, señaló durante la entrevista.
La especialista explicó que, además de las marcas tradicionales, muchos de estos productos cuentan con otras capas de protección jurídica. “La pelota en este caso está además protegida por derechos de autor porque cada una tiene una autoría atrás, tiene un motivo, etcétera. Todo eso se protege aunque no esté la marca”, indicó.
La experiencia acumulada en los mundiales anteriores mostró que una parte importante de la mercadería falsificada llega a través de operaciones de comercio internacional. Según relató Cervieri, en algunos casos se detectaron cargamentos que utilizaban a Uruguay como punto de tránsito.
“En aquel momento eran contenedores que venían y que pasaban por Uruguay. Siempre hay una parte que es importada y que se vende acá en Uruguay y otra que sigue, y esa mercadería se incauta y se decomisa”, explicó.
La protección de los activos vinculados al fútbol no se limita a pelotas o artículos promocionales. Cervieri recordó también el trabajo realizado sobre la camiseta de la selección uruguaya, donde los falsificadores intentaban eludir las infracciones eliminando los signos distintivos más evidentes.
“Hemos trabajado también mucho con la camiseta uruguaya. En ese caso la registramos como derecho de autor porque lo que hacían era no poner la marca que se podía utilizar”, comentó.
Con la llegada del Mundial, el foco se amplía a prácticamente cualquier producto que utilice imágenes, logos, diseños o asociaciones comerciales vinculadas al torneo y a sus patrocinadores oficiales. Y la experiencia muestra que el fenómeno no reconoce límites de categorías.
“Ahora justamente viene lo que nosotros llamamos Operativo Mundial, donde todos los productos de sponsoreo, desodorantes, todo eso absolutamente todo se falsifica. Todo. No hay una sola cosa que no hemos visto”, afirmó Cervieri.
La lista incluye desde indumentaria deportiva hasta productos de consumo masivo. “Alimentos, alfajores, champú, todo”, resumió.
Según la abogada, uno de los rubros que históricamente registra mayores niveles de incautaciones es el de los lentes, una categoría especialmente atractiva para las redes de falsificación por su volumen y facilidad de distribución.
La preocupación no es menor. Desde CALPYC sostienen que la piratería no solo afecta a las marcas que invierten millones de dólares en patrocinios y licencias oficiales, sino también a clubes, federaciones deportivas y organizaciones que obtienen parte de sus ingresos a través de esos acuerdos comerciales.
Por eso, mientras el mundo mira el inicio del Mundial 2026, en Uruguay ya se puso en marcha una operación menos visible, pero que también se juega con estrategia, controles y trabajo coordinado: impedir que el negocio de la falsificación saque provecho de la mayor fiesta del fútbol.